R. C./REDACCIÓN
E
l sector del vino alicantino celebró ayer la retirada del Gobierno de la ley antialcohol que preveía limitaciones a la publicidad de estos productos. El Gobierno decidió ayer «interrumpir» el proceso de desarrollo del anteproyecto para evitar confrontación partidista y electoral sobre el asunto, la primera vez que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero decide paralizar una iniciativa legislativa.
El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vino de Alicante, Francisco Amorós, expresó ayer su satisfacción por la decisión de la ministra de Sanidad y dijo que «al final ha imperado el sentido común. Espero que sea una decisión fruto de la buena voluntad y no un aplazamiento hasta que pasen las elecciones». Amorós señaló que muchos bodegueros y agricultores tenían el susto en el cuerpo por la aplicación de esta ley que podía suponer graves perjuicios para 6.000 familias y para bodegueros que ya habían realizado inversiones millonarias.
La decisión fue anunciada ayer por la tarde por la ministra de Sanidad, Elena Salgado, informó ayer Efe. Frente a la buena acogida del sector vinícola, las asociaciones de consumidores y de médicos criticaron la marcha atrás del Gobierno. En su intervención, la ministra de Sanidad lamentó que la salud de los menores se haya utilizado para la confrontación electoral y consideró que la mejor contribución que el Ejecutivo puede hacer para frenar ese debate es «interrumpir» la tramitación del texto.
La publicidad de las bebidas de fermentación natural (vino, cerveza y sidra); ha sido el centro de la polémica de la futura ley de prevención de consumo de alcohol en los menores, ya que las limitaciones en la publicidad y promoción de los productos provocaron el rechazo del sector productor y empresarial.
La ministra de Sanidad compareció ante la prensa para fijar la posición del Gobierno ante este asunto, después de que ayer por la mañana el sector vitivinícola rompiera el diálogo en relación con el anteproyecto de medidas sanitarias para la protección de la salud y la prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores. Salgado reconoció que sentía «frustración», pero descartó que se haya planteado dimitir por este asunto e insistió en que este cargo está siempre a disposición del presidente del Gobierno.
Se mostró convencida de que habría sido posible un equilibrio entre los intereses económicos y la protección de la salud de los menores si no hubiera mediado en la polémica la confrontación entre los partidos políticos.
Citó las últimas declaraciones del presidente del PP, Mariano Rajoy, quien calificó ayer de «disparate colosal» incluir el vino en la futura ley del alcohol, y lamentó que el líder popular apele siempre a un pacto por la sanidad y haga luego expresiones así.