MANUEL DOPAZO
C
ualquier movimiento de tierras que se lleve a cabo en Tabarca precisará de una intervención arqueológica previa, al estar declarada la totalidad de su superficie Bien de Interés Cultural (BIC);. La exigencia de las excavaciones se incluirá por el Ayuntamiento en el Plan Especial de Protección de la isla como consecuencia de las determinaciones de la Conselleria de Cultura, que ha vetado el citado plan por deficiencias en la conservación del patrimonio y especialmente al no hacer referencia a las áreas arqueológicas.
La concejala de Urbanismo, Sonia Castedo, parece que aún no ha perdido la esperanza, tras 14 años de tramitaciones inoperantes por parte cuatro corporaciones municipales, de que se apruebe el Plan Especial de Protección de Tabarca antes de que concluya el presente mandato municipal, aunque las posibilidades son escasas dado que apenas quedan tres meses para las elecciones municipales. Por ello, con el fin de que Cultura pueda levantar el veto al plan, ya cuenta con el informe técnico, redactado por el arqueólogo municipal y técnico de la Concejalía de Cultura, Pablo Rosser, que determina las medidas a tomar en la isla en materia arqueológica.
Así, el informe de Pablo Rosser que se incorpora al Plan de Tabarca establece que «toda la superficie de la isla queda englobada en una zona arqueológica única, a los efectos de las intervenciones arqueológicas previas a cualquier remoción del terreno».
El informe sobre la necesidad de excavaciones arqueológicas incluye una propuesta de normativa para regular estas actuaciones, redactada en forma de un artículo y con la propuesta de que sea añadido al texto del Plan de Protección de Tabarca. En el mismo se indica que estarán obligados a los trabajos arqueológicos previos «la remoción de tierras por obra de urbanización o instalación de sistemas generales o por obra particular, el derribo de un inmueble existente, la obra nueva y las rehabilitaciones».
En todos estos casos, será preceptivo, según se establece en este artículo adicional del Plan, el informe del departamento municipal de arqueología conocido como Cophiam (Unidad de Conservación del Patrimonio Histórico y Artístico Municipal);. En dicho informe se fijarán los criterios a seguir en casa caso.
Para disipar dudas, se deja bien claro que las actuaciones arqueológicas deberán incluirse dentro del presupuesto del proyecto a ejecutar y, por tanto, correrán a cargo del promotor.
Toda intervención arqueológica, al igual que las que se efectúan en otras áreas arqueológicas de la ciudad, deberán contar con la autorización de la Conselleria de Cultura.
Por lo que respecta a la licencia de obras, la concesión de la misma deberá estar condicionada a la ejecución de los trabajos arqueológicos, según establece el citado artículo adicional del Plan de Tabarca.
Finalmente, los trabajos arqueológicos deberán estar dirigidos por un técnico en la materia, que deberá redactar un proyecto de intervención, así como un informe preliminar con los resultados de tales trabajos, que deberá ser supervisado por el Cophiam, que incluso podrá ordenar nuevas intervenciones.