P. R. F.
E
l Consell y el PSPV acabaron ayer por convertir la propuesta de la gratuidad de los libros de texto en uno de sus primeros encontronazos electorales. El PP ganó por la mano al líder de los socialistas valencianos, Joan Ignasi Pla, y, media hora antes de que el candidato del PSPV registrara su promesa ante notario, anunció, para el arranque del próximo curso, la puesta en marcha de un bono para empezar a aplicar, a cuatro años vista, la medida que, eso sí, no cuenta con dotación presupuestaria. A las doce del mediodía, Pla registró su propuesta sobre la gratuidad de los libros de texto y, al tiempo, envió un requerimiento a Francisco Camps para que, igualmente, se sume a la iniciativa.
Intentando chafar a Pla su escenificación en el despacho notarial, el Consell emitió una nota oficial con membrete de Educación en el que, el titular del departamento, Alejandro Font de Mora, anuncia la fórmula que la administración autonómica quiere utilizar para cumplir con la promesa realizada días atrás por el conseller. «E
l modelo elegido establece ayudas directas para las familias que recibirán un bono cuando comience el curso que canjearán en las librerías por el importe de los libros», apunta el comunicado de Font de Mora.
El modelo comenzaría a aplicarse del próximo curso y se extenderá de manera gradual a lo largo de la próxima legislatura hasta alcanzar la totalidad de los matriculados en centros públicos y concertados de Primaria y Secundaria que, en la actualidad, son 451.000 alumnos. El conseller cifró en 200 millones el coste aproximado de la aplicación del bono-libro, una dotación económica que está por habilitar. No hay ninguna partida en las cuentas que pueda sostener la iniciativa de los populares.
El líder socialista, pese a la operación del PP, mantuvo sus planes y, al mediodía, se trasladó hasta una notaría de Valencia en la que protocolizó un documento en el que insiste en su propuesta electoral y, de la misma manera, remitió un requerimiento al presidente Camps para que se sume al texto e, igualmente, lo suscriba ante, dijo, la falta de «credibilidad» y la «inconsistencia» de las propuestas populares. Pla restó cualquier atisbo de realidad a la iniciativa del PP cuando, hasta ahora, el grupo parlamentario que encabeza Francisco Camps «ha votado sistemáticamente en contra de extender este servicio público entre los alumnos».
Pla apuntó que en la declaración firmada ante notario «instamos al presidente del PP y candidato popular a la presidencia de la Generalitat a que haga lo mismo», si bien señaló que Camps difícilmente puede hacerlo cuando en el ámbito parlamentario, en la traslación de lo que son los programas electorales, ha votado sistemáticamente en contra de esto». Los socialistas atribuyeron la reacción de Font de Mora a la «desesperación» y lo tildaron de muestra de «improvisación».