El delegado del Gobierno en la Comunidad, Antoni Bernabé, manifestó ayer que el ejecutivo central «está valorando la mejor solución para hacer compatible la tradición de las fiestas populares con la protección de los menores». Bernabé se refirió a la moratoria solicitada por el Ayuntamiento de Valencia, la Junta Central Fallera, la Comisión Gestora de les Fogueres de San Joan y el Ayuntamiento de Alicante al reglamento que fue aprobado el pasado 16 de febrero y que, entre otros aspectos, regula la venta y uso de artificios pirotécnicos que queda prohibido para los menores de 12 años.
El delegado del Gobierno añadió que, en su decisión, «el Ejecutivo tendrá en cuenta la proximidad de las fiestas falleras y de otros festejos tradicionales de la Comunidad
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como las Hogueras
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para que los actos programados en los próximos meses discurran conforme a lo previsto», aunque destacó la importancia de una normativa que por encima de todo busca preservar la seguridad de los más pequeños.
«Todos los ciudadanos de la Comunidad respaldan un reglamento de estas características. No hay duda de que el principal interés de cualquier padre es la seguridad de sus hijos y eso es algo que entiende todo el mundo», resaltó.
Además, lamentó las declaraciones de dirigentes municipales que ponen en duda «la voluntad del Ejecutivo en encontrar la mejor solución para todos los ciudadanos en un asunto tan importante para todos como es la celebración de las fiestas tradicionales con las mayores garantías de seguridad sobre todo para los menores».