J. A. M.
E
l fiscal mantuvo ayer una pena de 21 años y seis meses para a un acusado de matar a un hombre de 23 puñaladas en su casa de Alicante para quitarle 1.000 euros. El juicio quedó ayer visto para sentencia en la Audiencia y el ministerio público acusa al reo de asesinato y robo con violencia. Los hechos ocurrieron la noche del 8 al 9 de julio en la calle Piscis de Alicante. La víctima era un hombre de nacionalidad argentina, Cristian R. G., que guardaba en una caja metálica dentro de su casa el dinero de sus ahorros para enviarlo a su país. El acusado, José E. D., también argentino, fue detenido más de un mes después del crimen cuando intentaba volver a España de su país por el aeropuerto de Barajas. Éste negó ayer los hechos aunque admitió que estuvo en casa de la víctima el día del crimen, pero sólo viendo una película, y achacó el hecho de que hubiera sangre suya en el piso a que se hizo un corte en la mano con el pasamanos de la escalera y a que sufría ataques epilépticos. Los vecinos relataron ayer al tribunal que el acusado se había empezado a arrimar a la víctima tras haberle conocido en un locutorio y saber que guardaba dinero en casa. La mujer que halló el cadáver en la casa no pudo reprimir ayer el llamar «asesino» al acusado antes de empezar a declarar. Los vecinos apuntaron al acusado como el autor del crimen nada más aparecer el cadáver.
Los forenses y la Policía certificaron que se halló sangre del acusado en la casa y en la caja donde el fallecido guardaba el dinero, así como huellas en el charco de sangre que se correspondían con sus zapatillas. En la casa del acusado también se hallaron restos de sangre de la víctima. Según los forenses, sólo cuatro de las puñaladas de recibió (en el cuello y el hígado); eran mortales.