J.LL.
Para los vecinos de las casas contiguas al parking estas obras eternas se han convertido en un auténtico martirio. Desde hace dos años, un tramo de la calle Perú permanece cerrado al tráfico y sólo pueden circular por él los peatones, que han de caminar por un estrecho pasillo por el que apenas sí caben dos personas. Dos bloques de viviendas se han quedado sin la posibilidad de que los coches puedan aparcar a la puerta, circunstancia que complica el traslado de enfermos o el transporte de enseres.
Asimismo, estas obras también han obligado a cortar al tráfico de vehículos un carril de la calle Víctor Espinós, que forma parte de la travesía de la carretera Nacional 340. Esta situación ha generado atascos. También se han producido accidentes de tráfico en la zona a causa de deficiencias en la señalización.
Hay que recordar que este proyecto, que ha supuesto la demolición de un colegio en buen estado de conservación, fue acogido con grandes reticencias por parte de los vecinos del barrios, que también cuestionaron la necesidad real del aparcamiento.
Además, la obra cuenta con dos informes negativos del Consejo Escolar Municipal, que en en dos ocasiones diferentes aprobó resoluciones defendiendo la conservación del antiguo colegio de La Uxola. Todas estas advertencias han sido desoidas por el gobierno municipal del PP en Alcoy.