A. TERUEL
La Generalitat trasladará el juzgado de paz de Onil a una ubicación con más superficie que la actual y que resulte accesible para las personas con discapacidad. Ése fue el compromiso mostrado ayer por el conseller de Justicia, Fernando de Rosa, en la visita que realizó a la localidad, con motivo de la firma de varios convenios con el Ayuntamiento para la realización de trámites administrativos a través de internet y la formación de funcionarios. Además, anunció el próximo suministro de equipos informáticos a este municipio y a Biar, cuya alcaldesa, Magdalena Martínez, también acudió a este acto.
De Rosa indicó que en breve se empezará a decidir el emplazamiento para el juzgado de Onil, de forma que las dependencias se puedan trasladar allí lo antes posible. Al respecto, la alcaldesa de la población, Elisa Ribera, señaló que todavía no se ha determinado un lugar exacto, pero que, en todo caso, estará "cerca del Ayuntamiento". Añadió que las instalaciones actuales, situadas en los bajos del Palacio Municipal, son "dignas" pero "pequeñas" y, además, presentan "barreras arquitectónicas" difíciles de salvar para las personas de movilidad reducida. Al mismo tiempo, cabe recordar que se solicitó un incremento de funcionarios para el juzgado, acerca de lo cual De Rosa aseguró la incorporación de "al menos uno más" a partir del verano.
El conseller también se refirió a la principal actuación de su departamento en la Foia de Castalla, el palacio de justicia de Ibi, cuyas obras están muy avanzadas. Reiteró que entrará en funcionamiento "en unos meses", y que, sobre todo, "eliminará cualquier riesgo de desaparición" del partido judicial de Ibi, el cual, recalcó, tiene "todo el apoyo" de la Generalitat.