M. C.
Las actas del órgano gestor de la Caja de Crédito de Alcoy han puesto de manifiesto también las privilegiadas condiciones salariales de que gozaron los dos máximos directivos, Jesús Llopis y Mercedes Llopis, que contaban con unos salarios superiores al 400% de la media del sector en la época, junto a un importante blindaje.
Los afectados ya habían revelado en su momento que los altos directivos cobraban más de 7 millones de pesetas anuales, con el valor que tal cantidad tenía a finales de los años ochenta, pero ayer se conocieron más detalles. En concreto, las actas han evidenciado que el consejo rector aprobó para los principales directivos una retribución salarial del 400% con respecto a los convenios colectivos de la banca privada.
Asimismo, se estableció un blindaje por el cese, equivalente a quince veces el último sueldo anual. Con motivo de los problemas financieros y las pérdidas económicas registradas en los primeros tiempos de la entidad, tanto Jesús Llopis como Mercedes Llopis expresaron su decisión de renunciar a cuatro pagas extraordinarias anuales -lo que suponía más de 2 millones de pesetas- en tanto se remontara la crisis.
Simultáneamente, el consejo rector acordaba una serie de medidas para paliar los problemas, como por ejemplo no repartir beneficios entre los socios de la cooperativa. Luis Ferrer expresó su sorpresa ante este último hecho, toda vez que en su opinión apunta a que "había, anteriormente, un reparto de beneficios en situación de pérdidas". A su juicio, esta situación es completamente contraproducente.