M. C.
Las defensas, sobre todo la letrada Consuelo Esteve, señalaron diferentes contradicciones en el proceso de recuperación de los créditos, al menos en una decena de operaciones. Sobre todo apuntaron en dinero cobrado y no consignado, extremo que no pudo ser justificado de entrada por los peritos.
El propio tribunal tildó de "importante" esta cuestión y pidió a los técnicos que consulten con los abogados que se ocupen del tema y traten de aportar una aclaración en la segunda parte del interrogatorio, dado que se trata de una cuestión relevante para la responsabilidad civil.
Previamente, las defensas de los acusados habían tratado de minar la credibilidad de los síndicos y los interventores, haciendo referencia a su cualificación profesional, a las retribuciones percibidas, apuntando que en algún caso se habían cobrado por las empresas para las que trabajan. Sobre la caducidad judicial de algunos créditos, que no se han podido recuperar, los peritos alegaron que se ha hecho "lo que se ha podido" y que hay abogados que se ocupan de este tema.
También se dijo que los antiguos directivos habían sido excluidos de los procesos de cobro, tanto de la Generalitat como de los créditos recuperados, y que habían sido incorporados por orden judicial.
Además, hay que significar que la sesión de ayer fue la más tensa que se ha vivido hasta el momento en el juicio. De hecho, la presidencia del tribunal vetó numerosas preguntas de las defensas. En un momento, reprochó a un letrado el uso de un "tono insultante" hacia un perito y en otro, se refirió a una cierta "teatralidad" por parte del mismo abogado.