El del puerto de Albaida es el último tramo de la autovía central, que unirá Alicante y Valencia por el interior. El proyecto, en su conjunto, ha supuesto una inversión de 376 millones de euros, y ha venido desarrollándose a lo largo de los últimos 13 años. La autovía está dividida en ocho tramos, de los que cuatro están abiertos al tráfico y otros tantos en fase de ejecución. El primero en quedar terminado discurre entre Alicante y San Vicente, que se abrió en 1997, y al cual le siguió el de Castalla, inaugurado en 2001. En 2002 concluyeron las obras del tramo Canals-Albaida y de la variante de Ibi y, tras una paralización de tres años, se iniciaba la variante de Alcoy y consecutivamente el Barranc de la Batalla, el tramo de El Comtat y el puerto de Albaida, todos ellos en fase de ejecución.