M. CANDELA
L
a subdirectora general de la Caja de Alcoy, Mercedes Llopis, desvió toda la responsabilidad de créditos al director general Jesús Llopis y sobre sus funciones dijo que "él me decía lo que tenía que hacer", en referencia al director general. El hijo del máximo responsable, Jesús Lidiano Llopis, declaró que "yo no tenía ningún poder para conceder créditos", función que era competencia de la oficina central.
Mercedes Llopis explicó que tenía experiencia laboral bancaria cuando se incorporó a la Caja de Alcoy como subdirectora general e indicó que sus función era "exclusivamente técnica y administrativa", sin competencia alguna en los créditos, especialmente los otorgados al hijo del director general. La citada tramitó algunos de los préstamos a Jesús Lidiano Llopis, pero precisó que fue por orden del director general.
La ex directiva afirmó haber perdido en la Caja de Alcoy un trabajo, perspectivas de futuro y cerca de 7 millones de pesetas en ahorros, y declaró también que se negó a suscribir la última póliza de crédito para el referido porque "era demasiado". En otro momento, matizó que "yo me fiaba del director general porque era un profesional" con dilatada trayectoria financiera. Provocó las risas de la sala al afirmar que "los informes de contabilidad salían del ordenador, no los hacía nadie". En último término, dijo que la Caja de Alcoy fue alertada por el Instituto Valenciano de Finanzas de que debería fusionarse.
Por su parte, Jesús Lidiano Llopis aseguró que los préstamos "los aprobaba la central" y que él se limitaba a proponerlos. Con respecto a sus préstamos, afirmó a preguntas del fiscal que los devolvió, pero que carecía de los extractos y justificantes acreditativos. También señaló que ha recurrido ante dos juzgados de Villena la reclamación de pago que se le ha formulado recientemente, por estar disconforme con la cuantía.
Con respecto al descubierto que provocó el crédito concedido en la víspera de la suspensión, afirmó que "no recuerdo a qué se debía".
La sesión, que se prolongó por la mañana y por la tarde, continuó con la declaración de los miembros del consejo rector, que también coincidieron a la hora de declinar cualquier responsabilidad en las operaciones que conllevaron la quiebra de la Caja de Crédito de Alcoy.