M.C.
Jesús Llopis llegó a la Audiencia 20 minutos antes de la sesión, en compañía de su abogado. A preguntas de los periodistas presentes en ese instante, el que fuera máximo responsable de la Caja de Crédito de Alcoy dijo sobre el juicio que "espero una absolución como un castillo", palabras que fueron corroboradas por su letrado: "estamos ante lo que diga el juez, pero lo único que se puede hacer es la absolución".
Los afectados bajaron de su autobús y llegaron a la plaza del Ayuntamiento de Alicante, sin ocultar su decepción al conocer que Llopis ya había entrado. Además, hay que señalar que el director general fue el último, ya que todos los demás imputados -incluido su hijo Jesús Lidiano y su sobrina Mercedes Llopis- habían accedido a la sala mucho tiempo antes.
En la sala, la Audiencia había preparado dos banquillos para los acusados. En el primero estaban los cinco máximo directivos y en el segundo, los miembros del consejo rector que sólo están acusados por los afectados. Jesús Llopis tuvo a su lado a su hijo, mientras Mercedes se situó a la otra punta. Todos permanecieron atentos durante la sesión.
Para los tres principales directivos y dos miembros del consejo rector el fiscal pide 30 años de prisión. Los afectados acusan a los diez de tres delitos -aunque uno lo descartan- y reclaman de momento 180 años de prisión. Todos solicitan 2,6 millones de euros de indemnización colegiada por la quiebra de la entidad.