A. TERUEL
L
a sede de la Comisión de Fiestas de Ibi fue víctima de un robo en la noche del pasado viernes, cuando en el interior había más de 60 personas. Los asaltantes, al menos dos individuos, aprovecharon la confusión generada por la celebración de dos reuniones en plantas distintas del edificio, que les permitió pasar desapercibidos y forzar el despacho de Tesorería sin que nadie los sorprendiera. El botín robado, al margen de los daños materiales, ascendió a 950 euros.
El presidente de la entidad festera, Juan Miguel López, explicó ayer que los ladrones fueron vistos por algunos de los asistentes a las reuniones, pero que respondieron que "estaban esperando a alguien", con lo cual no se dio mucha importancia a su presencia. Un poco más tarde se empezaron a escuchar "fuertes ruidos y golpes" en la planta superior, pero los reunidos abajo pensaron que los estaban provocando los de arriba, y viceversa. Sólo cuando dos personas se percataron de que la puerta de la Tesorería estaba abierta se supo lo que realmente ocurría, aunque en ese mismo instante los asaltantes abandonaban el edificio, sin que se les pudiera atrapar.
La Comisión de Fiestas tiene su sede en una antigua casa noble con dos escaleras -una exterior, señorial, y otra que era para el servicio-, circunstancia que provocó que quienes subieron a ver de dónde procedían los golpes no se cruzaran con los ladrones, y que éstos, al mismo tiempo, pudieran huír sin problemas. Aunque la Tesorería fue la única dependencia que sufrió destrozos, los asaltantes registraron también la Secretaría y los despachos de Vicepresidencia, Alcaldía de Fiestas, Fotografía y Revista de Fiestas, pero no robaron nada. Esto hace pensar al presidente que "iban buscando dinero en metálico", dado que ni siquiera tocaron los ordenadores, "pero no sabían dónde estaba". López se mostró un tanto contrariado por tan atípico robo, dado que "no es normal que pase con tanta gente dentro". Ayer, la Comisión todavía esperaba a que la Guardia Civil tomara huellas en el despacho forzado.