J.LL.A.
E
l sector textil valenciano perdió mil empleos el año pasado y vio bajar el volumen de su producción en cien millones de euros. Esta recesión, algo menos acentuada que la de ejercicios anteriores, viene producida especialmente por el estancamiento de las exportaciones, que continúan por debajo de la media nacional. Estos datos, ofrecidos por la patronal regional del sector (ATEVAL);, reflejan una situación difícil que viene provocada por la adaptación de las empresas a las nuevas circunstancias de los mercados internacionales.
Desde la patronal se señala que que "el sector en la Comunidad ha experimentado un nuevo retroceso de la actividad y del empleo, aunque en términos más moderados que en años anteriores" Especialmente negativos resultan los datos sobre exportaciones, que se mantuvieron estancadas con un crecimiento mínimo. Hay que recordar que a nivel nacional, se ha producido una cierta reactivación y las ventas al exterior crecieron un 8,5% durante el pasado ejercicio. La patronal textil recuerda que en estos momentos las empresas valencianas están por debajo de las cifras totales de exportación alcanzadas en los años 2001 y 2002, que marcaron el punto máximo del ciclo expansivo en los mercados exteriores.
Por lo que respecta a los textiles del hogar, subsector mayoritario en la zona de l'Alcoià y El Comtat, hay que señalar que ha registrado una subida de la exportación ligeramente superior a la del resto del sector.
Frente a la atonía exportadora, sigue creciendo la entrada de textiles extranjeros en la Comunidad Valenciana, subiendo en 52 millones de euros respecto a las cifras alcanzadas en el ejercicio anterior. La entrada de textiles chinos ha sido la nota destacada y el gigante asiático ya se ha convertido en el primer proveedor textil de la Comunidad Valenciana. Hay que llamar la atención sobre la aparición de otros países, como Paquistán, la India y Turquía que han conseguido una importante cuota de presencia en el mercado textil valenciano.
La patronal regional ha calificado de "difícil" el proceso de adaptación de la industria textil valenciana al nuevo marco internacional, señalando que los cambios se han tenido que hacer en un contexto financiero complicado. Además, según la organización empresarial, las empresas no han podido repercutir el aumento de costes en los precios de sus productos, ya que se tenían que enfrentar a la competencia de artículos más baratos procedentes de Asia. Este cúmulo de circunstancias negativas ha provocado cierres y regulaciones de empleo en las empresas.