M. CANDELA
E
l Ayuntamiento ha materializado una fuerte reducción de los niveles de cloro en la red de agua potable de Alcoy, primera medida consumada tras la declaración de "normalidad epidemiológica" por la legionela, decretada por la Conselleria de Sanidad el pasado 18 de diciembre. Además, es la primera vez desde septiembre de 1999 en que disminuye la cloración, incrementada entonces de manera notable por la aparición de los brotes de la esta enfermedad.
Las autoridades sanitarias anunciaban en las vísperas navideñas el levantamiento parcial de las medidas especiales de la Zona de Actuación Especial (ZAE); de la legionela, una vez cumplidos los dos años sin brotes que establece la legislación. El director general de Salud Pública Manuel Escolano resaltaba que las restricciones serían parciales por la peculiar orografía de Alcoy.
La primera medida en haber sido aplicada por el Ayuntamiento y Aqualia, según informó ayer el concejal de Medio Ambiente Santi Botella, ha sido la reducción del nivel de cloro en la red de aguas, cuyo índice ha pasado de entre 1,5 y 2 miligramos por litro a 1 miligramo por litro, proceso que está vigente desde finales del año pasado.
El nivel de cloro en la red de Alcoy se había disparado a partir de septiembre de 1999, cuando se declaró el primero de los trece brotes que afectarían a la ciudad. Sobre todo a partir del segundo, desde diferentes sectores se señaló a la red de aguas como posible foco de los brotes, extremo que fue negado reiteradamente por las autoridades sanitarias. En algunos momentos se llegó a gestar un cierto clima de inquietud popular con el agua -principalmente a partir de la aparición de partículas negras- que llevó a que en algunos momentos se agotara el agua mineral. La aparción de dos positivos de la bacteria en la red también generó una fuerte preocupación.
Ahora, según destaca Botella, la mejora de la situación epidemiológica ha permitido rebajar el nivel, que ha quedado situado en 1 miligramo por litro, frente a los 2 que han estado vigentes en muchos momentos durante estos más de ocho años.
Hay que significar que Sanidad mantendrá estrictos controles en la ciudad para garantizar la situación epidemiológica, que incluirán análisis permanentes de la red de agua potable.
Aparte, como informó este diario, Salud Pública efectuará un estudio individual de cada una de las cinco fuentes públicas que permanecen cerradas, para facilitar su reapertura con el menor costo posible.