M. VILAPLANA
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a Filà Llana coordinó ayer el reparto de 2.000 paquetes en la Cabalgata de Reyes Magos de Alcoy, la cifra más alta alcanzada hasta la fecha. La coincidencia con la jornada de sábado y la construcción de nuevos edificios en el itinerario del desfile propiciaron este incremento.
Los locales de la Filà Llana en la calle Bisbe Orberà registraron a lo largo de toda la mañana de ayer una intensa actividad, con motivo de la tradicional recogida de los paquetes que posteriormente se encargaron de distribuir los pajes durante la Cabalgata. De hecho, la imagen de estos personajes trepando con sus largas escaleras hasta los balcones es uno de los distintivos que caracterizan al desfile de los Reyes Magos en Alcoy. Se trata de una singularidad repleta de encanto, que precisa sin embargo de un intenso trabajo de coordinación.
El origen de la recogida y posterior reparto de paquetes se remonta a los años posteriores a la Guerra Civil, en una iniciativa que partió de la Filà Mozárabes. La actividad se llevaba a cabo en aquella época en la sede del Frente de Juventudes, ubicada en los bajos del Teatro Calderón.
Posteriormente ya pasó la organización a manos de la Filà Llana, que inicialmente recogía los paquetes en el Carreró dels Carmelos, y desde hace unos años en la calle Bisbe Orberà, sede actual de la entidad.
Ayer se alcanzó la cifra récord de 2.000 paquetes, un volumen que responsables de la organización atribuyeron a la jornada del sábado y a la construcción de nuevos edificios en el trayecto de la Cabalgata, principalmente en la zona del Camí. Treinta personas se encargaron de recoger y ordenar los paquetes, para que posteriormente 436 pajes procedieran a su reparto.