J.LL.A.
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a primera fase del bulevar de la explanación del ferrocarril de Alcoy permanece paralizada y sin terminar por falta de financiación. Este importante proyecto viario ha visto dispararse su presupuesto hasta casi duplicarse, ya que su coste ha pasado de 1,7 millones de euros a 2,9 millones. La empresa adjudicataria se dirigió el pasado mes de julio a la Conselleria de Infraestructuras pidiendo la paralización temporal de las obras, hasta que no se apruebe la modificación del proyecto, que está esperando una respuesta desde el pasado mes de febrero.
Patricia Blanquer, portavoz municipal socialista, definía la situación señalando que «este proyecto se encuentra actualmente en un verdadero callejón sin salida». La edil recordaba que en los presupuestos de la Generalitat Valenciana para el año próximo sólo figuran 644.000 euros para esta actuación, cantidad que resulta totalmente insuficiente para cubrir el desfase económico. En opinión de la dirigente socialista, la situación de paralización afecta tanto a este primer tramo del vial, como al resto del proyecto. Blanquer responsabilizaba directamente al gobierno municipal del PP de este estado de cosas, señalando que se está produciendo una doble situación de ineficacia: política, por que no se ha logrado el apoyo de los vecinos y administrativa, por que no se ha conseguido desarrollar el proyecto.
Esta primera fase del bulevar ha actuado sobre un tramo de quinientos metros de longitud, que discurre entre el puente de Benisaidó y la subida al colegio de la Salle. Una vez iniciadas las obras, el PP introdujo una serie de cambios, que han provocado la paralización de las obras y que han generado graves problemas administrativos.
En el último pleno municipal el PSOE presentaba una moción sobre este proyecto, en la que instaba al Ayuntamiento a que exigiera a la Generaliat la inclusión en sus presupuestos del dinero necesario para acometer las siguientes fases del bulevar. Esta propuesta era rechazada por el grupo popular. En opinión de los socialistas, se produce en estos momentos una situación muy complicada, ya que el Ayuntamiento no tiene claro cuál ha de ser su inversión en esta obra.
Al margen de los problemas administrativos y económicos, el proyecto de bulevar se enfrenta con un fortísima contestación ciudadana. Vecinos de la zona han expresado su rechazo a la propuesta municipal, al estimar que el aumento del número de carriles del vial supondrá un importante deterioro para la vida en un barrio en el que hay numerosos colegios.