A. TERUEL
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a Bodega Cooperativa de Castalla ha aumentado la capacidad de sus depósitos de aceite hasta los 500.000 litros con la puesta en marcha de sus nuevas instalaciones. Además, se han sustituido los almacenes fabricados en hierro por otros de acero inoxidable, que tienen un volumen de 20.000 litros más.
La entidad acaba de trasladar su almazara a una nave industrial del polígono industrial de El Riu, donde hoy mismo se empezará ya a recibir la oliva de esta campaña. La parcela tiene una superficie de casi 8.500 metros cuadrados, aunque buena parte de ella se ha dejado libre, para facilitar el acceso y estacionamiento de vehículos de transporte. El administrativo de la cooperativa, Francisco Vicent, comenta que las anteriores dependencias eran insuficientes para atender a los socios en las campañas de oliva y uva, y que, además, la ubicación en pleno casco urbano «creaba problemas por las aglomeraciones».
El responsable añade que la entidad también ha aprovechado este traslado para modernizar por completo una de las líneas de recepción de oliva, además de incorporar una nueva máquina lavadora. Estas aguas, además, se acumulan en un depósito, desde el cual se reutilizan posteriormente para regar. Los almacenes han sido asimismo rectificados, de manera que ahora «todo está en línea», lo cual facilita el proceso. La inversión realizada en esta operación se ha situado en torno a 1,5 millones de euros.
Para esta campaña, Vicent espera que «se batan récords» en la cosecha, dado que se podría llegar a los 2 millones de kilogramos, prácticamente un 50 por ciento más de la media habitual. El motivo son las lluvias que se han ido produciendo durante todo el año, hasta el mes de octubre. Además, las heladas hasta ahora han sido muy puntuales, y que, en todo caso, de volver a producirse ya en estos momentos «no impedirían que el fruto diera aceite». La buena situación de los olivos permite «confiar en que el año que viene pueda ser también bueno», si a lo largo del invierno no se producen heladas de consideración.