A. TERUEL
U
n jubilado vecino de Alcoy ha reclamado ayuda a las administraciones públicas para poder atender a su mujer, que se encuentra en una situación de total dependencia. Francisco Merino, de 76 años de edad y con limitaciones físicas
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una fuerte cojera que le dificulta la movilidad
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, explica que por sí solo no puede hacerse cargo de su esposa, que se desplaza en silla de ruedas, padece alzheimer y es diabética, entre otras dolencias. Además, los ingresos de la pareja apenas suman 850 euros al mes, de los cuales 336 se destinan al pago mensual de la estancia de la mujer en el centro de día de El Camí. Hasta el momento, el Ayuntamiento sólo le ha ofrecido la asistencia de una persona durante una hora al día.
Merino explica que esta prestación le es del todo insuficiente para poder atender debidamente a su mujer. Según comenta, desde el Consistorio le aseguraron que se le ofrecería el apoyo de otra persona durante media hora por las noches, pero hasta ahora eso no se ha producido. Por ello, debe recurrir con frecuencia a la ayuda de sus familiares, aunque señala que preferiría no tener que hacerlo. El afectado también argumenta que el Ayuntamiento le prometió que haría lo posible para conseguir una plaza pública de residencia para su esposa, pero no ha sido así. A su juicio, el Consistorio
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y, en concreto, la edil de Bienestar Social, Lucía Granados, a la que cita expresamente
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se «desentiende» de su problema.
Tras la entrada en vigor de la Ley de Dependencia, Merino solicitó poder acogerse a sus prestacines. Sin embargo, afirma que han pasado seis meses desde que cursó la petición y todavía «nadie» de la Generalitat se ha puesto en contacto con él siquiera para valorar la situación concreta de la mujer. Por ello, critica la «falta de preocupación» de la administración autonómica acerca de la puesta en marcha de esta ley en la Comunidad, a pesar de que esta problemática «se carga a la persona que cuida al dependiente».
Merino tuvo ingresada a su esposa en el centro de Alzheimer Solroja durante octubre, pero tuvo que sacarla al no poder pagar su estancia. Un informe realizado por los profesionales que allí trabajan avala la fuerte situación de dependencia de la mujer y recomienda su seguimiento.