A. TERUEL
L
a empresa urbanizadora del futuro polígono L'Alfaç IV de Ibi, Intersa Levante, ha sacado a concurso la ejecución de las obras de este desarrollo. La nueva zona industrial, de más de 1 millón de metros cuadrados de superficie, alcanzará el límite municipal de Ibi y Castalla y culminará la oferta de suelo para actividades secundarias en la localidad.
El trámite, publicado ayer en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV);, supone un paso más en el proyecto de este polígono, tras su primera aprobación por el pleno municipal ibense el pasado julio. Entonces, el Ayuntamiento dio a Intersa la condición de urbanizador, ratificada en otra sesión plenaria a comienzos de este mes. Ahora, esta empresa ha de buscar a otra que acometa las obras, para lo cual se abre el correspondiente concurso. Las interesadas tienen ahora de plazo hasta el próximo 13 de diciembre para presentar sus ofertas. El pliego de condiciones técnicas puede consultarse en el Ayuntamiento y en una notaría de Ibi.
Una vez concluya ese plazo, Intersa calificará la capacidad y solvencia de los concurrentes y realizará su propuesta de adjudicación, acerca de la cual los servicios técnicos municipales elaborarán un informe. Posteriormente, el Ayuntamiento tendrá que confirmar o no esa propuesta, paso tras el cual ya se tendría a una empresa adjudicataria de las obras.
El concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Agüera, se felicitó del avance en la tramitación del nuevo polígono y señaló que, con esta «libre concurrencia», los propietarios de suelo tendrán «garantías de que la valoración de los gastos de la obra es la adecuada». El edil calculó que todo este proceso podría completarse en el plazo aproximado de un año, de forma que los trabajos podrían comenzar, en el mejor de los casos, a finales de 2008, o quizá a principios de 2009.
La extensión total de este nuevo polígono será de 1.100.000 metros cuadrados, de los cuales 600.000 corresponderán exclusivamente a las naves industriales. Supondrá la prolongación de L'Alfaç por el sur y el oeste, entre la autovía A-7 y la carretera CV-806, hasta tocar el límite con el término municipal de Castalla. El proyecto tiene el visto bueno del 95 por ciento de los actuales propietarios del suelo afectado.