A. TERUEL
T
res casas de la urbanización Pinada del Río de Tibi fueron asaltadas en la madrugada del sábado al domingo y otras dos fueron forzadas sin que los ladrones pudieran acceder al interior. En una de ellas, cuyos propietarios la ocupan sólo de forma ocasional, los delincuentes robaron parte del mobiliario, como sillas, una mesa, una televisión e incluso cortinas, mientras que en otra no lograron entrar en la vivienda pero sí al jardín, de donde se llevaron una bicicleta de importante valor económico. En la tercera, rompieron los cristales de una ventana tras colarse también en el jardín, si bien el interior tampoco se vio afectado por el asalto. En las otras dos casas, los daños consistieron principalmente en la rotura de rejas metálicas.
En conjunto, según la estimación de los vecinos, los daños pueden sumar unos 3.000 euros. No obstante, su principal queja es la falta de seguridad, ya que no es la primera vez que se registran episodios de este tipo. Paul Townsend, uno de los afectados por lo sucedido este fin de semana, explicó que los robos se vienen produciendo desde hace un año y medio, tanto en este núcleo residencial como en el que está situado al otro lado de la carretera que une Ibi con el Maigmó. Según este vecino, tras esos primeros asaltos la Policía Local de Tibi realizó alguna que otra vigilancia en el lugar, si bien a medida que fue pasando el tiempo las patrullas se fueron haciendo cada vez más esporádicas. Hay que señalar que en la madrugada en la que sucedieron los hechos, los vecinos vieron un Renault Twingo por la zona.
Además, y dado que las casas se abastecen de electricidad a través de un generador, en toda la urbanización sólo existe un único punto de luz exterior durante las noches, lo cual, a juicio de los residentes, puede hacer más apetecibles estas viviendas para los ladrones. El caso ha sido denunciado a la Policía Local, quien, según indicó Townsend, contempla la posibilidad de que los asaltantes estén asentados en los alrededores y aprovechen los objetos robados para amueblar su propia casa.