A. TERUEL
U
n conductor ebrio que superaba siete veces la tasa de alcohol en sangre permitida destrozó a primera hora de la mañana del domingo el mural de la plaza de la Constitución de Ibi. Al parecer, el vehículo circulaba a gran velocidad por la calle Comunidad Valenciana y, al llegar a la citada plaza, no pudo realizar el giro, empotrándose contra el monumento conmemorativo de la Carta Magna española.
Fuentes de la Policía Local de Ibi explicaron ayer que, tras el accidente, el hombre se dio a la fuga, pero un testigo avisó de lo ocurrido y de las características del vehículo. El impacto contra el mural provocó la rotura del cárter del coche, lo que hizo que fuera dejando rastros de aceite a lo largo de casi dos kilómetros, hasta el barrio de la Ciudad Deportiva. Finalmente, fue localizado en las inmediaciones del colegio Pla y Beltrá, oculto en unos bancales agrícolas, con el conductor todavía en su interior.
El individuo, un joven de 26 años de edad y nacionalidad ecuatoriana, presentaba evidentes síntomas de embriaguez, según las mismas fuentes, por lo que se procedió a hacerle una prueba de alcoholemia. Ante el resultado, fue detenido y puesto a disposición del juzgado, el cual ha instruido las diligencias oportunas.
El conductor
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que salió ileso del accidente
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llevaba su coche sin asegurar, por lo que el Ayuntamiento deberá costear la reparación del mural. Se da la circunstancia de que este elemento había sido restaurado recientemente, con la sustitución de todos los azulejos que lo conforman por otros nuevos y el repintado de la pared, que ahora ha quedado destruida en su parte derecha, vista desde frente. Esta plaza, situada en la confluencia de la Avenida de la Paz con las calles Alicante, Comunidad Valenciana y Médico José Cremades, es un habitual punto de reunión de pandillas jóvenes o vecinos de la zona. La hora a la que se produjo el accidente, las ocho y cuarto de la mañana del domingo, facilitó que en el lugar no hubiera nadie que pudiera haber sido atropellado.
Tras arrasar el muro, el coche acabó chocando contra la estructura de mármol que protege el árbol situado en el centro de la plaza, unos diez metros más adelante. La Policía Local acordonó la zona, para evitar posibles riesgos ante el desprendimiento de ladrillos. Esta protección todavía se mantenía en la jornada de ayer.