A. TERUEL
E
l Ayuntamiento de Tibi ha dejado desierto el concurso para la construcción y gestión de una nueva red de aguas potables, al desestimarse la única oferta presentada. La decisión se tomó en un pleno extraordinario celebrado el jueves y contó con el respaldo unánime de la corporación municipal, según indicó ayer el alcalde, Jesús Ferrara.
El primer edil explicó que la empresa que optaba a ser adjudicataria, Aquagest Levante, «ni se acercaba a los requisitos exigidos en el pliego de condiciones». Entre otros aspectos, «no cumplía el objetivo de suministrar agua a todo el término», ni tampoco preveía la sustitución de toda la red existente. Por ello, los técnicos municipales aconsejaron su desestimación. Tras esto, tendrá que convocarse un nuevo concurso, algo que previsiblemente se hará en el plazo de unos dos meses.
Ferrara avanzó que se modificará el pliego de condiciones, de forma que todas las exigencias queden bien explicadas y se evite que el concurso pueda volver a quedar desierto. El Ayuntamiento demanda una red íntegramente nueva, que abastezca tanto al casco urbano como a las urbanizaciones. La mayoría de estas últimas reciben en estos momentos el agua de canalizaciones pertenecientes al Ayuntamiento de Agost, pero que a su vez se abastecen de pozos situados en término de Tibi. Para el alcalde, esta situación «no es lógica», sino que debe ser el Consistorio tibeño el que preste el servicio a sus vecinos. No obstante, matizó que es necesaria una concesión, dado que Tibi «no tiene capacidad económica» para afrontar una gestión directa.
Por otra parte, en el mismo pleno también se aprobó el convenio para la urbanización, por gestión directa, del sector 4 de Finca Terol. De esta forma, se rechazaron las alegaciones presentadas por un agente urbanizador de esta zona, quien a su vez ha presentado una querella contra el alcalde y la secretaria municipal. El convenio por el que se regirá la recepción municipal del sector 4 de Terol tiene el respaldo de la mayor parte de los propietarios de este núcleo residencial.
El Ayuntamiento continúa a la espera de que el organismo autonómico Sepiva se pronuncie de alguna forma acerca del polígono industrial de Tibi. Como ya se ha venido publicando, el Consistorio se ha negado a recepcionarlo hasta que no se solucione el problema de la depuración de aguas, a la vez que exige una rebaja en el precio de las parcelas. Tras el breve encuentro mantenido en julio entre Jesús Ferrara y el nuevo director general de Industria, Bruno Broseta, el alcalde confía en que en próximas semanas la Generalitat mueva ficha al respecto. Por otra parte, la zona continúa a oscuras en horas nocturnas, después de que el cableado del alumbrado público fuera robado hace unas semanas por tercera vez en un año.