M. VILAPLANA
E
l Ayuntamiento de Benasau ha acordado paralizar los planes de construcción de cerca de 2.000 casas en el término municipal. Los concejales del PSOE, cumpliendo su promesa electoral, han acordado dejar en suspenso la urbanización y el PGOU impulsados por el anterior gobierno municipal, para abrir a continuación un período de dialogo con los vecinos que desemboque en una drástica reducción del número de viviendas programadas.
Tal y como ha venido informando este diario, el anterior gobierno municipal impulsó un PGOU y un PAI, a través de los cuáles se dejaba la puerta abierta a la construcción de cerca de 2.000 nuevas casas. El PGOU, en concreto, contemplaba la edificación de unas 700 casas alrededor del casco urbano, mientras que a través del PAI se perfilaba una urbanización de 1.300 chalés. Estas iniciativas urbanísticas le valieron a los dirigentes municipales su expulsión del Bloc, al tiempo que generaron un clima de enfrentamiento entre los vecinos del municipio.
La entonces alcaldesa, Gloria Oltra, a pesar de la polémica, pasó a engrosar las filas del PP, formación con la que concurrió a las últimas elecciones municipales. Sin embargo, fue el PSOE, con una candidatura formada por integrantes de la coordinadora vecinal contraria a los proyectos urbanísticos, la que logró la victoria en los comicios.
Así las cosas, y dando cumplimiento a su promesa electoral, los cuatro concejales del PSOE han acordado en pleno dejar en suspenso el PGOU y el PAI, con la oposición de la única concejala popular.
La actual alcaldesa, Nieves Mas, explicaba que a partir de ahora se va a abrir un período de diálogo con los vecinos, para intentar llegar a un acuerdo que derive en una drástica reducción del número de viviendas proyectadas. Según manifestaba, «la construcción de las 2.000 casas habría propiciado que la población pasara de 200 a 6.000 habitantes, lo cual es una auténtica barbaridad».
Para el actual gobierno municipal, «hay que crecer, pero siempre en base a las necesidades reales del municipio y respetando la actual ley urbanística, que es mucho más restrictiva que lo que lo que había contemplado en los planes programados».
Para Nieves Mas, asimismo, el crecimiento se debe desarrollar junto al casco urbano, «y no a un kilómetro de la población».