El traslado de la reparación de los adoquines de la plaza de España a la parte baja de la calle San Nicolás provocó ayer graves dificultades para los autobuses urbanos, que se vieron obligados a utilizar la acera para poder girar hacia la calle San Lorenzo. Por la mañana, dos agentes de la Policía Local tuvieron que sumarse al control del tráfico en la zona, con el fin de facilitar el paso de los autobuses. Los problemas para el servicio urbano se mantendrán al menos durante todo el mes de agosto.