M. CANDELA/ C. CHORDI
E
l gobierno del PP de Alcoy aceptó ayer estudiar una conexión viaria entre el polígono industrial y el barrio de Batoy, aunque no se aclaró si se incorporará al modelo territorial del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU);, que pasó el trámite de la comisión, aunque con el voto en contra de toda la oposición.
Sin sorpresa alguna, el PP impuso su mayoría absoluta para que el documento elaborado por el profesor Enrique Jiménez fuese informado favorablemente en la comisión de Urbanismo, con el voto contrario de los tres grupos de la oposición. Esto permitirá que será debatido en el pleno de este viernes y que pueda ser expuesto al público en agosto, a pesar de que se solitó un aplazamiento hasta septiembre.
Patricia Blanquer, portavoz del PSOE, destacó que esta formación efectuó ayer una seria de propuestas en la comisión, pero «desafortunadamente, la mayoría no han sido aceptadas o enmendadas para ser estudiadas, y sospechamos que no se incorporarán al modelo territorial». En este sentido, planteó un estudio para comarcalizar suelo industrial entre Alcoy, Cocentaina y Muro, lo que «ha sido contestado con un rotundo no», respuesta que también ha recibido la construcción de un túnel desde la autovía a la zona industrial sur.
El gobierno, en cambio, estudiará una conexión entre el polígono
La portavoz del PSOE, además, expresó su convencimiento de que las perspectivas de que la ciudad tendrá 75.000 habitantes no son ciertas, sino que esta cifra se elevará hasta 90.000. Cuestionó el hecho de que urbanizaciones como Xirillent se contemplen como «alojamientos turísticos».
Por su parte, Paco Agulló, portavoz de l'Entesa, criticó que el gobierno municipal no pidiera los informes de medio ambiente pertinentes para las zonas de Xirillent y Serelles. Agulló advierte que esperar a que la Conselleria de Medio Ambiente se pronuncie no es una buena solución, el Ayuntamiento de Alcoy debería adelantarse y pedir el consentimiento de los técnicos.
La formación de izquierdas, por tanto, no comparte el modelo territorial porque incluye todos aquellos proyectos que en algún momento han estado cuestionados por la ciudadanía, como La Canal, Serelles y Xirillent.
Según Agulló «este modelo territorial convierte Alcoy en una ciudad cara y dispersa».