El granizo más grave desde 1993 deja cinco heridos en Muro

La Policia Local rescató además a una pareja del interior de su vehículo que tras ser atendida en una ambulancia presentaba ataques de ansiedad

03.08.2015 | 00:24

Diversas localidades de la provincia sufrieron ayer la tormenta de pedrisco más grave desde 1993, tal como lo confirmó el catedrático del Departamento de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física de la Universidad de Alicante (UA), Jorge Olcina, que provocó cinco heridos por la golpes de las piedras y dos atendidos por ataque de ansiedad en el municipio de Muro.

De los cinco heridos uno fue trasladado al centro de salud en ambulancia y el resto acudieron acompañados por familiares al centro sanitario. Entre los heridos se encontraban dos hombres de media edad, dos niños y una mujer.

Por otro lado agentes de la Policia Local y sanitarios auxiliaron a una pareja que sufrió un ataque de ansiedad al quedar atrapada en el interior de su vehículo.

Además de los daños personales, se han registrado diversos perjuicios materiales que provocaron abolladuras en los vehículos y lunas de coche rotas así como tejas fracturadas en algunas viviendas. También se registraron desperfectos en el Ayuntamiento local por la rotura de una claraboya.

Los agricultores de Muro aseguraban ayer que la tormenta ha dejado daños mínimos en el campo, ya que «al ser un granizo tan grande la caída es más limpia» y no afecta tanto a las plantaciones. Aún así el olivo ha sido el cultivo más perjudicados con una estimación de pérdida máxima de entre el 5 y el 10%.

Otra localidad afectada por la lluvia en el Comtat fue Banyeres de Mariola que, a diferencia de Muro, únicamente ha registrado daños materiales principalmente en vehículos. Del mismo modo en Alcosser de Planes y Alqueria de Asnar también se han podido encontrar daños de tipo material en tejados y transportes.

Para la formación de estos pedriscos se deben dar dos factores principales según explicó ayer el catedrático Olcina, «calor acumulado en superficie durante jornadas previas, lo que se une con las cálidas aguas mediterráneas, y presencia de inestabilidad (aire frío) en las capas altas de la atmósfera, esto es suficiente para que se formen grandes nubes de desarrollo (cumulonimbos) en cuyo interior se forma el granizo, que se convierte en pedrisco con corrientes de viento de hasta 300 km/h». Esta es la manera de que las piedras de hielo crezcan en el interior de las nubes hasta caer impulsadas por su peso. Según detalla el catedrático Olcina, «una de las zonas con mayor riesgo de España es el interior de la Comunidad Valenciana (incluido el norte de la provincia de Alicante y el valle del Vinalopó), donde en ocasiones se registran episodios importantes como el ocurrido estos días».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine