EFE/A. F./D. P./J. C.P. G.
La Unió de Llauradors cuantificó ayer en 70.000 hectáreas la zona de cultivo afectada por las bajas temperaturas del mes de febrero, unos daños que ascienden a 75 millones de euros, según el colectivo, y que ha dañado fundamentalmente los cítricos.
En un comunicado, La Unió ha reclamado "dureza" en las inspecciones del Estado con tal de evitar que se pueda comercializar fruta dañada por el frío ya que esto podría provocar el hundimiento definitivo de la campaña citrícola. Según la organización, estos datos son "un avance" de las cifras definitivas ya que para poder contabilizar los cultivos dañados habrá que esperar a que pase por completo la ola de frío que todavía esta semana va a traer temperaturas muy bajas en toda la Comunidad.
Los cultivos más afectados son las hortalizas, cítricos, frutales de variedades tempranas, nísperos y los almendros con la flor más avanzada mientras que en las hortalizas prácticamente todas las de temporada han sufrido "daños de importancia".
El Camp d'Elx ha sufrido cinco heladas consecutivas, que han afectado, sobre todo, a las partidas rurales de la zona sur. Aunque las escarchas no han sido demasiado agresivas, la continuidad de días con este fenómeno atmosférico no es recordada por los meteorólogos desde febrero de 2005. Las pedanías de Derramador, Pusol, Algoda, Matola, Valverde Bajo y Balsares han registrado temperaturas de hasta siete grados bajo cero a ras de suelo.
Así, las heladas sufridas desde el jueves de madrugada hasta la jornada de ayer han hecho mella en el 80% de la superficie de la consecha de alcachofas de todo el término municipal. Según Pedro Valero, presidente local de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), esto supone unas pérdidas de entre un 5% y 10% de la actual campaña.
Las alcachofas del Camp d'Elx se han ennegrecido por las heladas, aunque una parte de la cosecha todavía se puede comercializar, ya que el frío sólo ha afectado a las capas exteriores.
Según Valero, las pérdidas no supondrán grandes males para los agricultores, ya que el precio de venta de este tipo de cultivo ha subido durante el invierno.
Las habas del campo ilicitano también han sufrido los efectos de las heladas y, los agricultores calculan que se ha perdido alrededor de un 50% de las plantaciones. De manera puntual, los cítricos de la zona también han salido perjudicados por el gélido frío.
El frío también ha afectado a los cultivos de patata, habas y alcachofa de la Vega Baja, según indicó ayer el presidente del sindicato Jóvenes Agricultores, Eladio Aniorte. Las temperaturas han bajado de cero tres noches consecutivas -viernes, sábado y domingo- y lo han hecho cuando en la huerta ya se venían registrando temperaturas mínimas de poco más de un grado desde principios de este mes de febrero. En algunas zonas concretas del interior comarcal como Catral los termómetros han marcado tres grados bajo cero. En el caso de las patatas el frío podría haber afectado al 10% de la producción que se concentra en Orihuela, Almoradí y Dolores. Es el único cultivo que está asegurado.
No es el caso de las habas y la alcachofa. La producción de habas estaría afectada en su totalidad para las que estuvieran en el momento de recolección. "Esas han quedado "torrás"", explicó Aniorte, quien matizó que se trata de un cultivo que se cosecha semanalmente en los bancales durante ocho semanas. Por lo que la producción total estará afectada en un 15%. Aunque es un dato negativo lo cierto es que el precio de las habas en el bancal se sitúa entre los 0,70 euros y el euro y la helada podría incrementarlo más todavía. También es el caso de la alcachofa, que con el frío continental ha llegado a alcanzar un precio de partida de un euro. El frío afecta un diez por ciento de la producción.
Las alcachofas afectadas pueden en este caso ser empleadas para el mercado conservero. El frío hace que esta producción, la estrella de la huerta en estos momentos, se frene pero la temporada es larga y un bancal de alcachofas puede estar dando frutos desde noviembre a junio.
Temperaturas de -12 grados arrasan la cosecha de nabos
Las plantaciones de nabo de Villena han terminado sucumbiendo ante tanto frío mantenido durante tanto tiempo. Las temperaturas alcanzaron en Villena el domingo el mayor descenso del invierno. Registros de
-12 grados han arrasado por completo las 100 hectáreas dedicadas al cultivo del nabo provocando pérdidas cercanas a 1,2 millones. Algunos de los productores hortícolas decidieron emplear mantas térmicas en los primeros días de febrero para contrarrestar los dañinos efectos de las intensas heladas. "Pero con temperaturas por debajo de los -10 grados poco se puede hacer y más si se trata del nabo, una hortaliza muy sensible que se hiela principalmente en la parte que sobresale de la tierra, se le pela la piel con sólo rozarla y se termina pudriendo", señaló un productor.