C. SERRANO
Los cuatro grupos de la oposición de Ibi han aprobado de forma conjunta la creación de un registro del coche oficial. La iniciativa se debatió en la última comisión de Hacienda y persigue básicamente controlar quién, cuándo y por qué hace uso de este servicio, una propuesta que no ha sido del agrado de los populares, que se mostraron en contra, según las fuentes consultadas.
Los portavoces de las cinco formaciones políticas que componen el pleno de Ibi -PP, PSOE, EU, ADIi y CDL- han mantenido numerosas reuniones en lo que va de legislatura. Durante los primeros encuentros, según ha podido saber este diario, uno de los tantos temas que se pusieron sobre la mesa fue el de eliminar o controlar el uso del coche oficial como medida de austeridad en estos tiempos de crisis económica en los que las arcas del Ayuntamiento también se ven afectadas.
Un asunto, sin duda, polémico. Y es que la alcaldesa, Mayte Parra, desde el primer momento no se mostró a favor de suprimir dicho servicio; incluso el portavoz de EU, José Vicente Verdú, ha reconocido que él tampoco consideraba acertada la eliminación del servicio, ya que "un alcalde o alcaldesa de una población se desplaza a menudo y de este modo puede, además, atender las llamadas y trabajar durante el trayecto".
Sin embargo, mucho se ha debatido desde entonces, llegando a la conclusión de que era necesario, como mínimo, registrar el uso del vehículo, algo a lo que no se negó Parra.
No obstante, según las fuentes consultadas, a pesar de que se acordó "verbalmente" registrar el uso del coche "al PSOE hace poco le denegaron el acceso a esa información", lo cual ha desencadenado en que los cuatro grupos de la oposición de la villa -EU, ADIi, PSOE y CDL- hayan solicitado durante la última comisión de Hacienda que se lleve a cabo un control del coche oficial.
En este sentido, el portavoz de EU ha manifestado que "no nos parece correcto", en referencia a lo ocurrido con el partido socialista, "porque tenemos que tener acceso a ese tipo de información".
La propuesta de la oposición ibense, asimismo, consiste en que se controle quién usa en cada momento el vehículo oficial del Ayuntamiento, para qué lo necesita, cuándo y cuánto tiempo lo utiliza y los kilómetros que realiza durante su uso.
La solicitud será elevada al pleno municipal donde los grupos votarán su aprobación definitiva.