M. CANDELA
El Museo de Bomberos del Consorcio Provincial de Alicante abrirá esta mañana sus puertas, en una antigua fábrica textil en el cauce del río de Alcoy, configurando una dotación que "pone un broche de oro" a la dotación de infraestructuras turísticas de la ciudad, según resaltó el alcalde Jorge Sedano, en el transcurso de la inauguración efectuada ayer tarde y que presidió José Joaquín Ripoll.
En Algezares, en la antigua Algodonera, una fábrica textil construida en 1860 y que desapareció en 1985 a raíz de un incendio que destruyó su interior por completo, ha quedado instalado esta nueva infraestructura, que ha costado casi 6 millones de euros.
El recinto, de 1.449 metros cuadrados, está destinado a mostrar al visitante todos los aspectos de la profesión de bombero, que según destacó Ripoll es "mucho más" que una simple actividad profesional. El centro está pensado sobre todo para los más jóvenes, e incluye contenidos multimedia y materiales sobre todos los pormenores de la actividad de los bomberos.
Sin ninguna duda, los grandes atractivos del museo están configurados por los vehículos, ya que se exhibe el Chevrolet "número 1" del parque de bomberos de Alcoy, matriculado en 1927, junto con otros tres camiones, utilizados a partir de mediados del siglo XX por diferentes parques de la provincia. Hachas, corta cerraduras, indumentaria de distintas clases, ambientación sonora -el ruido del fuego- y múltiples audiovisuales explicativos configuran el eje central del recinto, cuyo punto más espectacular es la escalera que llega al techo interior con un maniquí-bombero.
La primera piedra del recinto se colocó en 2006 y, en teoría, debió haber quedado al año siguiente, pero numerosos problemas han alargado el plazo hasta ahora.
Representación social de la comarca y protesta profesional
La inauguración del museo reunió a Ripoll, a Sedano, al diputado de Bomberos y responsable del proyecto, Javier Castañer, y también a Jaume Pascual. Asistieron múltiples alcaldes de la comarca, como los de Banyeres, Antoni Belda, y Mari Sari Recio, de Benimarfull. También hubo bomberos actuales y retirados -"nosotros hemos usado coches más antiguo", comentaba un veterano- y empresarios locales, entre otros. Los bomberos del parque de La Montaña protestaron en el exterior del recinto, enarbolando una pancarta en la que denunciaban la carencia de medios. Ripoll, en su discurso, destacó el carácter provincial del recinto y la recuperación del patrimonio, mientras Sedano incidió en que "la ciudad ha cambiado en diez años de arriba a abajo". M. C.