M. CANDELA
La Generalitat Valenciana descarta la creación de nuevas infraestructuras judiciales en 2011 en toda la Comunidad, como consecuencia de la crisis, ya que ha decidido dar preferencia a asignar recursos a dotar las infraestructuras actuales, según anunció ayer en Alcoy el secretario autonómico de la Conselleria de Justicia, Jorge Cabré.
Para el próximo 30 de diciembre estaba prevista la puesta en marcha de 21 juzgados en la Comunidad Valenciana, de los que10 serán en la provincia de Alicante. En concreto, se trataba de 8 juzgados de Primera Instancia e Instrucción en Alicante, Benidorm, Dénia, Elche, Orihuela, Torrevieja, Novelda y La Vila Joiosa; uno de lo Penal en Orihuela y uno de los Social en Benidorm. No obstante, como ya informó este diario, solamente se pondrán en marcha los de Elche y Orihuela, mientras que los demás se incorporarán "de forma escalonada, en función de las disponibilidades económicas".
En principio, serán los últimos en activarse, ya que para 2011 "la conselleria no hará petición de nuevos juzgados ni en Alcoy ni en ninguna otra parte", en referencia a la Comunidad. A la hora de justificar esta decisión, Cabré señaló que "la situación económica es la que es y hay que dotar lo que tenemos. Hay que pisar tierra porque crear estructuras judiciales nuevas en estos momentos no tiene sentido".
Esta afirmación se materializó, de forma concreta, en el transcurso de una visita a Alcoy y cuando fue preguntado acerca de la posibilidad de habilitar nuevos juzgados para esta población.
Jorge Cabré, no obstante, afirmó que sí está previsto plantear "la adscripción territorial y de magistrados de Audiencia", en los lugares que haga falta, de acuerdo con las directrices de la nueva legislación. "Hay que ir a fórmulas nuevas, como los jueces de adscripción territorial para que vayan dónde haga falta", señaló.
El secretario autonómico insistió en último término en que "órganos judiciales no se crearán el año que viene, porque optamos por dotar las infraestructuras ya existentes".