M. VILAPLANA
Como si de un deporte de invierno se tratara, el asfaltado se ha convertido en Alcoy en una actividad de temporada. La Conselleria de Sanidad, con el objetivo de prevenir la legionela, sólo permite los trabajos de pavimentado en la ciudad siempre que la temperatura del agua empleada a tal efecto esté por debajo de los 20 grados. Esa circunstancia ha impedido efectuar obras de este tipo durante el verano, aplazándose las que estaban previstas en las calles Salsero, Reconquista y Pont de Cadisenyo. El Ayuntamiento confía en retomar estos trabajos a partir del mes de octubre, cuando bajen las temperaturas.
Los 16 brotes de legionela registrados en Alcoy desde 1999 han obligado a adoptar medidas preventivas de control, que desde un principio se centraron en una hipercloración del agua potable, la clausura de fuentes públicas y un control exhaustivo de los equipos de refrigeración industriales, considerados instalaciones de riesgo de propagación de la bacteria. Con todo, los dos brotes registrados el verano del año pasado introducían un elemento nuevo hasta entonces, al atribuirse su origen a unos trabajos de asfaltado que se estaban realizando en el barrio de Santa Rosa.
Esa circunstancia llevó a la Conselleria de Sanidad a prohibir este tipo de obras en los meses estivales, habida cuenta que la legionela encuentra en las altas temperaturas un aliado excepcional para su reproducción. También se obligaba a las empresas encargadas del asfaltado a adaptar sus máquinas para evitar el agua pulverizada y mantener un alto nivel de cloración.
Con todo, desde la Conselleria de Sanidad se informaba ayer que, con el objetivo de evitar malentendidos, lo que se ha decidido es permitir el asfaltado sólo cuando la temperatura del agua esté por debajo de los 20 grados.
El concejal de Obras, Javier Castañer, confirmaba este extremo, informando al mismo tiempo que el Ayuntamiento ha aprobado el levantamiento de la suspensión de las obras de mejora del alcantarillado de las calles Salsero, Reconquista y Pont de Cadisenyo. "Nuestra intención es que las obras en la red de saneamiento se acometan el próximo día 13, de manera que en octubre, cuando desciendan las temperaturas, ya podamos realizar el asfaltado cumpliendo las directrices de Sanidad", destacó.
Los lavacoches
siguen clausurados
La Conselleria de Sanidad informó ayer que mantiene clausurados en Alcoy los tres lavacoches en los que el pasado mes de julio se detectó la presencia de legionela. La medida se mantendrá hasta que las temperaturas desciendan y se considere que ha disminuido el riesgo de que la bacteria vuelva a colonizar estas instalaciones.
Tal y como informó este diario, Alcoy registró entre junio y julio pasados un brote de legionela, el decimosexto desde 1999, que se saldó con un total de 16 afectados. La singularidad del mismo fue que, por primera vez, los técnicos de la Conselleria de Sanidad atribuyeron su origen a unos lavacoches.
Los técnicos, en concreto, procedían en primer lugar al cierre de un lavacoches situado en la zona de Alzamora, cuyo equipo de presión de agua dio positivo de legionela. Posteriormente fueron localizados otros dos lavacoches en la zona de Santa Rosa y del Ensanche, en los que también se detectó la presencia de la bacteria. Ambos también quedaron clausurados.
Fuentes de la Conselleria de Sanidad informaron ayer que la medida preventiva va a mantenerse de momento, a la espera de que las temperaturas desciendan. Se espera que, al igual que en el asfaltado, las instalaciones puedan volver a funcionar en octubre.