A. F. / M. VICEDO
A las ocho de la tarde de ayer se dio oficialmente por extinguido el fuego que calcinó, el pasado domingo, más de 15 hectáreas de pino y monte bajo en La Carrasqueta, entre los términos municipales de Xixona e Ibi. Un incendio que se declaró en la Font de Vivens. Hasta allí se desplazó un amplio dispositivo tanto terrestre como aéreo que estuvo trabajando durante toda la tarde para extinguir las llamas de este primer siniestro forestal de la temporada. Aunque ayer permaneció una brigada rural para impedir que se reavivara este incendio.
La alcaldesa en funciones de Xixona, Mª Teresa Carbonell, visitó ayer por la mañana La Font de Vivens, entre la villa turronera y Tibi, y comprobó los daños que ocasionó el fuego.
Tras regresar al Ayuntamiento, el equipo de gobierno exigió a la Generalitat que refuerce las medidas preventivas contra incendios: "Es urgente que se adopten cuantas medidas de prevención se consideren necesarias, como puede ser el desbroce y limpieza de la biomasa forestal lo antes posible". De hecho, el Consistorio ha vuelto a remitir a la Conselleria de Gobernación una petición para que se refuerce el servicio de emergencias en Xixona. Esa solicitud se realizó el pasado año y fue desatendida. Asimismo, desde el equipo de gobierno piden que Xixona tenga una brigada de emergencia con carácter permanente "ya que la villa turronera es con diferencia el municipio con mayor superficie forestal de las 60 poblaciones integradas en el Plan de Prevención de Incendios Forestales de la Demarcación deAltea" subrayó la primer edil en funciones. Aun con todo, desde el Ayuntamiento de Xixona resaltan el "gran trabajo y la rápida respuesta de los efectivos que impidieron una tragedia medioambiental", aseveró la regidora.