M. VILAPLANA
La XVIII Feria de San Isidro de Castalla, que se celebra del 14 al 16 de mayo, reunirá a 260 expositores sobre una superficie de 77.000 metros cuadrados. La organización ha logrado mantener la participación y los atractivos del certamen a pesar de la complicada coyuntura actual, y las previsiones apuntan a que se volverán a alcanzar los 100.000 visitantes.
El alcalde, José Luis Prats, explicó que la Feria de San Isidro ha alcanzado la mayoría de edad. Según sus palabras, "empezamos con 5.000 metros cuadrados y, ahora, 18 años después, estamos ya por los 77.000. Además, el certamen contará con la presencia de 260 expositores que abarcarán sectores tan variados como la automoción, la artesanía, la maquiaria agrícola, la gastronomía o los productos típicos, entre muchos otros".
Prats manifestó que uno de los objetivos principales de la feria es "ayudar a dinamizar la industria, el comercio y la hostelería local, puesto que el certamen es fruto del trabajo en equipo". De hecho, el evento prestará una especial atención a estos sectores de Castalla, para que aprovechen el efecto llamada de las múltiples actividades que se han preparado.
El mercado medieval volverá a ser uno de los principales puntos de atracción, así como las diferentes exhibiciones, los "correfocs" o las "mascletaes". También habrá un apartado para la cultura, con diferentes exposiciones.
En lo que respecta a la asistencia, Prats manifestó que "esperamos recibir 100.000 visitantes, una cifra que evidencia la aceptación que tiene esta feria y lo importante que es a la hora de promocionar el turismo en el municipio". El alcalde explicó que desde la oficina de turismo se organizarán visitas gratuitas al castillo. Si bien la feria abrirá el 14 de mayor por la tarde, la inauguración oficial tendrá lugar el sábado, con la presencia de la secretaria autonómica de Turismo, María Victoria Palau.