M. VILAPLANA
La Diputación inició ayer la valoración de los cuantiosos daños causados por las nevadas del pasado mes de diciembre en el arbolado agrícola de la comarca. Técnicos de Proaguas mantuvieron una reunión en Balones con una representación de los alcaldes de la zona, tras lo cual ya recorrieron varias explotaciones agrícolas de la Vall de Seta. La evaluación, que afectará a 26 municipios, servirá de base para que se puedan solicitar ayudas a la Conselleria y al Ministerio, con el objetivo de evitar un abandono masivo de los campos.
Tal y como ha venido informando este diario, el temporal de nieve registrado el pasado mes de diciembre causó estragos en la agricultura de la comarca, fundamentalmente en los almendros y olivos situados a mayor altura, cuyas ramas e incluso troncos quedaron materialmente destrozados. Este hecho causó una profunda preocupación entre los ayuntamientos, dado que los árboles afectados tardarán al menos cuatro años en recuperarse y volver a estar a pleno rendimiento, con lo que se teme un abandono masivo de los campos.
Después de varias reuniones entre los alcaldes, la Diputación, tras una propuesta presentada por el socialista Jaume Pascual, decidió asumir los trabajos de evaluación de los daños, informe éste que debe servir de base para que se puedan solicitar ayudas tanto a la Conselleria como al Ministerio de Agricultura.
El municipio de Balones acogió en la mañana de ayer una reunión a la que asistieron 12 alcaldes de la zona, los diputados Javier Castañer, del PP, y Jaume Pascual. del PSOE, y técnicos de Proaguas, empresa dependiente de la Diputación que se hará cargo de realizar los estudios.
La evaluación afectará a los términos municipales de 26 municipios, la mayor parte de los cuáles pertenecientes a l'Alcoià y El Comtat, además de algunos de la Marina Alta.
Javier Castañer manifestó que la valoración de los daños será "dificultosa", toda vez que "muchos agricultores ya han procedido a eliminar las ramas y troncos dañados". En cualquier caso, expresó el compromiso de la institución provincial de llevar a cabo un trabajo serio, que pueda servir de base "para solicitar ayudas a las administraciones competentes en la materia".
Jaume Pascual se expresó en el mismo sentido, resaltando que "el deseo de los alcaldes es que las ayudas se encaucen a través de un plan de empleo que, además de permitir el tratamiento adecuado de los árboles dañados, ofrezca ocupación a los afectados".
De hecho, los ayuntamientos ya expresaron en su momento la solicitud de que pueda habilitarse un plan de empleo de cuatro años de duración, período que se calcula tardarán en recuperarse los olivos y almendros.
Concluida la reunión, los técnicos, acompañados por algunos responsables municipales, ya recorrieron en el mismo día de ayer varias explotaciones agrícolas de la Vall de Seta especialmente afectadas por el temporal, con el objetivo de conocer de primera mano la envergadura de los daños en ramas y troncos. El objetivo que se persigue es confeccionar el informe con la mayor agilidad posible.