M. C.
Amando Vilaplana, ahora diputado del PSOE en las Cortes Valencianas, era el concejal de Policía y Seguridad ciudadana la noche de autos. "Me despertó el cabo de la brigada nocturna, Ramón Bra, ya fallecido, para decirme que habían disparado a "el bananas" y que estaba grave. Creo recordar que eran sobre las dos de la madrugada. El policía estaba preocupado porque se estaban concentrando los familiares en el Hospital y había desplazado dos patrullas, por si había problemas. Le dije que si había novedades que me avisara y, en efecto, un poco después me volvió a llamar para decirme que había fallecido. También recuerdo que comentó que los familiares estaban histéricos, pero que no había más lío".
El ex concejal recuerda que las primeras pesquisas policiales "casi coincidieron con las de sus familiares, que buscaron durante toda la noche al autor por el barrio, pero no lo encontraron. Ni la Policía tampoco y a día de hoy estamos como estábamos al principio", es decir, sin que se haya determinado el nombre del autor.
Vilaplana, además, explica que la víctima era "una persona muy corpulenta, de mal vivir, delincuente habitual, que si bebía o se pasaba de vueltas era muy conflictiva. Imponía mucho. Además, era una época en la que teníamos muy pocas incidencias y sus andanzas se notaban mucho; por ejemplo, si no se le dejaba entrar a una discoteca, se peleaba con los porteros, y si se le permitía, acababa liándose con cualquier cliente que le hubiese rozado el hombro".
Las pesquisas posteriores de las investigaciones al crimen, por otro lado, permitieron averiguar que la casa en la que vivía el asesinado existían "conexiones" con otras viviendas vecinas, "lo que les permitía huir cuando la policía iba a buscar a alguien".
Esta casa, situada justo al lado del Club Taurino, fue demolida hace ya bastantes años, tras quedar en ruinas, como buena parte de esta zona del casco antiguo de Alcoy.