REPORTAJE. PATRIMONIO DE ALCOY
M. CANDELA
El arte, sobre todo el que está colocado en las vías públicas, está destinado a la contemplación, e incluso el deleite, por parte de los ciudadanos; pero, a veces se pueden encontrar otros usos, como ha sucedido en los últimos días en Alcoy con una escultura de Arcadi Blasco, que se está empleando para apoyar las vallas de una obra. Esa actuación, que al menos aparentemente no ha provocado hasta ahora daños en la escultura, está auspiciada por el personal de la empresa encargada de soterrar contenedores justo al lado.
Esta escultura, además, es significativa, pues fue montada en la parte alta del Barranquet de Soler, justo al inicio de la calle Santa Rosa, en enero de 1986 como la primera piedra de un museo de arte contemporáneo en las calles de Alcoy, que posteriormente incluiría otras obras, como una de Eusebio Sempere en un estribo del puente Fernando Reig, que se inauguraría pocos meses después.
La creación del artista mutxamelero complementó otra de Salvador Soria que había sido montada dentro del mismo parque del Barranquet de Soler, y por las que el Ayuntamiento de Alcoy había desembolsado 1 millón de pesetas; la mitad por cada una. Tanto Soria como Blasco donaron los trabajos y el consistorio corrió con los gastos, tal y como se informó en su momento.
Ahora, la empresa que se ocupa de los trabajos de soterramiento de contenedores de basuras -labor que se está efectuando por toda la ciudad- está utilizando la obra de Arcadi Blasco, que pertenecía a su serie "ruinas", para apoyar las vallas metálicas con las que delimita la obra. El pasado martes estaban todas apoyadas, pero al mediodía de ayer aún quedaban dos que se sustentaban en la cerámica del artista mutxamelero.
Fuentes del Ayuntamiento de Alcoy consultadas por este diario han lamentado este hecho, resaltando que puede propiciarse un deterioro de este trabajo artístico de Arcadi Blasco.