M. CANDELA
El Ayuntamiento de Alcoy aprobó, con los votos de la mayoría absoluta del PP, un incremento de las tarifas del agua potable para 2010 del 4,9%. Ahora, la empresa adjudicataria, Aqualia, ha solicitado una revisión al alza de las tarifas previstas, a través de un redondeo, al entender que las refrendadas por el pleno son insuficientes y le generan pérdidas, según ha sabido este diario de fuentes municipales.
El concejal de Hacienda Rafael Sanus, como se informó en su momento, justificó el fuerte aumento de las tarifas del agua, y también de la basura, en una "fórmula polinómica", que en ningún momento se pormenorizó. En el caso concreto del consumo de agua para 2010, el aumento previsto fue del 4,9%, pero han surgido problemas con la aplicación.
En concreto, según han explicado fuentes municipales, Aqualia ha solicitado al Ayuntamiento un aumento de las tarifas ya aprobadas, al entender que no se corresponden con el porcentaje aprobado. En concreto, los cálculos de la empresa apuntan a que el incremento real sería del 3,46% y no del 4,9%, lo que le supondrían unas pérdidas de casi 12.000 euros anuales.
Para paliar esta situación, Aqualia ha propuesto modificar las tarifas establecidas, mediante la "adecuación del cuarto decimal", como recoge el título del expediente administrativo que se empieza a tramitar hoy en la comisión de Hacienda. En concreto, se plantea aumentar el coste del metro cúbico de agua de 0,30 euros a 0,3042, en los quince primeros; de 0,51 euros a 0,5140 del 16 al 50; de 0,87 euros a 0,8707 del 46 al 100, y de 1,15 euros a 1,1530 a partir del 101.
Todo parece indicar, según las informaciones recabadas, que la convocatoria para hoy de la sesión de la comisión de Hacienda con el objeto de analizar esta cuestión apunta a que el gobierno del PP otorgará su voto favorable, lo que conllevará su aprobación. Hay que significar que Aqualia ha vuelto a insistir en que la eficacia de las campañas de ahorro del consumo de agua potable han provocado una merma de ingresos, que se considera necesario paliar a través del aumento del 4,9% de tarifas para 2010.
Desde la oposición se ha cuestionado esta política que "castiga" el menor consumo.