M. V. / P. G.
La Guardia Civil precintó ayer miles de prendas textiles de la marca Nenuco en una empresa de Banyeres, en el marco de una investigación relacionada con un presunto delito contra la propiedad industrial. La multinacional presentó una denuncia por la venta de estos productos sin la correspondiente autorización, mientras que el propietario de la empresa de Banyeres argumenta que se estaba limitando a dar salida a los productos que tenía en stock cuando en 2006 se rompió el acuerdo para fabricar las prendas.
Efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Judicial se personaron ayer en las instalaciones de la empresa Creaciones Herminio Sánchez de Banyeres, a raíz de una denuncia interpuesta por Nenuco por la comercialización de prendas de esta marca sin permiso. Los agentes inspeccionaron el almacén, procediendo al precintado de miles de productos, principalmente baberos, sábanas y mantas, entre otros. Según la información a la que ha tenido acceso este diario, la multinacional tenía un acuerdo con la empresa de Banyeres para la fabricación de estos artículos, el cual quedó zanjado en 2006. A pesar de ello, la firma ha continuado comercializándolos, lo que ha dado lugar a la denuncia que está siendo instruida por el Juzgado número 4 de Alcoy.
El propietario de la firma de Banyeres, Herminio Sánchez, mostró ayer su sorpresa por la denuncia, indicando que "desde que Nenuco rompió el acuerdo no hemos fabricado ni una sola prenda, y lo que nos hemos limitado ha sido a intentar dar salida a los artículos que teníamos almacenados para amortizar la inversión realizada".
El empresario aseguró, en este sentido, que por parte de la multinacional no se puso ninguna pega a que se deshiciese del stock, motivo por el que se ha quedado sorprendido ante esta reacción.
Crisis
Sánchez manifestó que son "miles" las prendas de la marca Nenuco que todavía tiene en el almacén, expresando su preocupación al quedar ahora inmovilizadas por orden judicial. "Si la ruptura del acuerdo ya fue un palo -señaló-, que no podamos ahora comercializarlas nos ocasiona un problema de gran envergadura, y más si tenemos en cuenta la situación de crisis por la que se está atravesando".
El empresario dijo que el acuerdo de la franquicia con Nenuco tuvo 20 años de vigencia, e insistió a la hora de señalar que desde que expiró en 2006 "no hemos fabricado nada. Insisto en que nos hemos limitado a intentar dar salida a todo lo que teníamos almacenado, cosa que por otra parte no nos estaba resultando nada fácil debido a la complicada coyuntura económica. Además, no teníamos ninguna prenda escondida porque, insisto, nos dijeron que podíamos ir comercializándolas a nuestro aire".