M. VILAPLANA
El gobierno municipal prevé despedir a 12 trabajadores y amortizar 23 plazas pendientes de convocar, con lo que se completaría el recorte de personal programado como consecuencia del descenso de los ingresos.
Tal y como adelantó este diario, el gobierno municipal del PP avanzó su intención de aplicar en el Ayuntamiento un recorte de personal, debido al fuerte descenso de los ingresos procedentes de la actividad de la construcción. En este sentido, tanto el concejal de Hacienda, Rafael Sanus, como el de Personal, Jorge Gisbert, anticiparon que el recorte afectaría a unos 35 empleos.
Esta cifra empezó ayer a concretarse, dado que según la información facilitada desde los grupos de la oposición, el PP prevé el despido de diez trabajadores interinos y dos cargos de confianza. Asimismo, se procederá a amortizar 23 plazas que hasta el momento no habían sido convocadas, pero que sí que contaban con la pertinente consignación económica en los presupuestos municipales de este año.
El portavoz del Bloc, Paco Blay, se mostró en contra del recorte de personal planteado por el PP, destacando la necesidad de llegar a un acuerdo en este asunto. Los nacionalistas, de entrada, se oponen a que se despida a nadie, y también piden un replanteamiento de las plazas a amortizar, dado que algunas son de policías locales y de servicios sociales.