M. CANDELA
El Ayuntamiento de Alcoy ha acometido, con carácter de emergencia, la demolición de cinco casas ruinosas de la calle Sant Bonaventura, una medida que viene a implicar la primera medida para la regeneración del barrio de El Partidor, la zona más deteriorada del casco antiguo de la ciudad, que se prevé impulsar a través de un acuerdo con la Conselleria de Infraestructuras.
La calle Sant Bonaventura se había convertido en los últimos años en una de las vías más conflictivas del casco antiguo de Alcoy, habiendo registrado varios desplomes parciales de viviendas ruinosas. El gobierno municipal del PP encargó un estudio arquitectónico de la situación tanto de esta calle como del barrio de El Partidor en general, que dictaminó la necesidad de proceder a demoler 13 inmuebles: 8 de Sant Bonaventura, 4 de San Rafael y 1 de San Mateo.
El primer paquete de derribos ha quedado configurado por cinco casas de Sant Bonaventura, que configuran los inmuebles más problemáticos por su elevado nivel de deterioro. En concreto, se trata de las casas números 7, 9, 11, 13, 15 y 17.
El alcalde Jorge Sedano adjudicó las obras con carácter de emergencia y han empezado a ejecutarse por parte de la empresa que ha obtenido la concesión. Los trabajos se están ejecutando con maquinaria pesada, habiendo empezado por la parte de la calle San Rafael, mientras que la de Sant Bonaventura ha quedado cortada para el paso de peatones. Todas las casas implicadas estaban abandonadas, aunque alguna había sido ocupada ilegalmente, como indicaron en su momento fuentes municipales.
La intención del gobierno municipal apunta a consumar el derribo de todos los inmuebles conflictivos, con el fin de permitir la regeneración de El Partidor. El Ayuntamiento, como se viene informando, ha pactado un convenio con la Conselleria de Infraestructuras para intervenir en todo el barrio, pero de manera muy especial entre Sant Bonaventura y la Sardina, incluyendo la parte alta de San Mateo, la Plaça Les Eres y Sant Nicolauet. El plan diseñado incluye la construcción de 300 viviendas protegidas, así como la reurbanización de las calles y la habilitación de alguna zona verde de reducidas dimensiones.
El consistorio pactó las bases generales del plan con los vecinos de la zona.