M. CANDELA
Los trabajadores del transporte urbano de autobuses de Alcoy iniciarán una huelga la próxima semana, para protestar por la falta de acuerdo en el convenio colectivo de este año. De no evitarse el conflicto laboral con Tuasa -empresa del grupo Subús- en los próximos días, este servicio público registraría la segunda huelga en nueve meses por el mismo motivo.
Aunque los detalles precisos del conflicto no se concretarán hasta el próximo lunes, este diario ha podido saber que el motivo de las divergencias con la empresa es el mismo que el de febrero: la falta de acuerdo en torno al convenio colectivo del año en curso. Si en febrero la causa fue "que la empresa no quería negociar", ahora la justificación es que "no nos ha ofrecido nada para poder legar a un acuerdo", explicaron fuentes de los trabajadores de Tuasa a este diario.
El plan de huelga está ya concretado y sólo falta conocer, apuntaron las fuentes consultadas, los servicios mínimos que decrete la Generalitat Valenciana. Los paros programados se iniciarán la próxima semana, con un calendario de paro de dos horas por turno en días alternos, tal y como se hizo en el conflicto anterior. Hay que recordar que el seguimiento del primer conflicto fue masivo por parte de los trabajadores, lo que provocó importantes retrasos en el servicio, suscitando a su vez las protestas por parte de los trabajadores.
En el caso de que persistiese el desacuerdo con la empresa, en las dos semanas siguientes el período de paro se ampliaría a tres horas por turno. El nivel del conflicto, sin embargo, se acrecentaría de forma significativa a partir de la quinta semana del conflicto, ya que el paro pasaría a tener un carácter indefinido. Esta situación podría ser especialmente relevante, dado que el paro total coincidiría con las fistas navideñas, que registra un importante aumento de la movilidad en la ciudad.
El servicio urbano de autobuses, además, lleva todo el año en el candelero, dado que el Ayuntamiento y Tuasa han negociado un nuevo acuerdo, con el fin de reajustar el servicio, pero que eleva la aportación municipal por encima de los 1,8 millones de euros al año. El gobierno municipal del PP, no obstante, pretende rebajar en al menos 200.000 euros esta cantidad, para lo cual se va a estudiar un reajuste del servicio, lo que podría implicar la eliminación de algunas unidades por línea e incluso algún servicio especial. Aparte, se ha registrado durante el último año una fuerte pérdida de viajeros, que Tuasa intenta paliar desde septiembre con nuevos autobuses.