M. VICEDO
Tras tres días de intensa actividad, la 663 edición de la Fira de Tots Sants de Cocentaina bajó ayer el telón con un balance "muy positivo". Y es que según el alcalde, Rafael Briet, "estamos satisfechos ya que, a pesar de la época de crisis, hemos podido sacar la Fira a la calle". Por su parte, el concejal de Fira, Marcos Castelló anunció que se había alcanzado "la cifra que esperábamos", es decir, cerca del medio millón de visitantes durante todo el fin de semana.
De nuevo, la jornada del 1 de noviembre en Cocentaina fue multitudinaria. El buen tiempo registrado ayer propició que miles de personas se acercaran hasta la Villa Condal para visitar la Fira de Tots Sants. Los 700 expositores seguían ofreciendo sus productos, aunque, en esta edición se podían ver a más paseantes que compradores. En este sentido, Briet explicó que según las primeras estimaciones, a algunos vendedores "les había ido mejor que a otros". Aún así, durante los próximos días se hará un balance oficial de las ventas, según informó el primer edil. Por otra parte, el concejal de la Fira, quiso resaltar la ausencia de incidencias "porque en un lugar donde se congrega muchísima gente que no haya incidencias es una gran noticia".
Indicar, por último, que por la tarde se produjeron grandes retenciones a la salida de Cocentaina. Por ello, desde la megafonía ubicada por la feria avisaban a los visitantes que demoraran su viaje de regreso a sus localidades y así lograr una salida escalonada para no saturar las carreteras.
Con el color y el estruendo del castillo de fuegos artificiales se puso el colofón a este certamen de cerca de 700 años de vida.