REPORTAJE. EVENTO COMERCIAL Y CULTURAL
M. VICEDO
La Fira de Tots Sants de Cocentaina vivió ayer uno de sus días grandes. Prueba de ello fue la participación masiva de visitantes que escogieron la pasada jornada para pasear por las diferentes calles de la Villa Condal con el objetivo de conocer y comprar el género y los productos que ofrecían los 700 expositores que están participando en este certamen, que este año alcanza la 663 edición. Y es que, según el concejal de la Fira, Marcos Castelló, alrededor de 200.000 personas se dieron cita entre la tarde del viernes y ayer.
A primera hora de la mañana todo estaba preparado para seguir acogiendo al público en el segundo día de esta feria que tiene una extensión de más de 97.000 metros cuadrados. Ya ayer, a esas horas, se podía ver a los primeros clientes. Algunos de ellos empezaron la visita con el tradicional desayuno de bocadillo y embutido en las zonas de hostelería de la feria. De modo que cogieron fuerzas para afrontar el resto de la mañana. Otros optaron por ir directamente a conocer la oferta comercial y cultural.
Uno de los puntos de partida fue el Passeig del Comtat. A lo largo de esta vía pública se encontraban los expositores de la automoción, maquinaria agrícola y vehículos para el campo. Varios concesionarios mostraban diferentes modelos de automóviles, así como las ofertas especiales. Además, informaban de los programas de financiación y de descuentos de los que se podían beneficiar los clientes. Entre las casas de vehículos se intercalaba la maquinaria agrícola y los tractores, que fueron los protagonistas. Fueron muchos los agricultores los que se interesaban por las últimas novedades en este tipo de vehículos, pero éstos también levantaban la atención en los niños. Era muy frecuente ver a los padres subir a sus pequeños a los asientos de los tractores para, de modo de recuerdo, tomar una fotografía de sus hijos.
Construcción del hotel
En este Passeig también se podían ver productos como placas solares, chimeneas o carretillas elevadoras. Pero también había carpas que acogían la oferta de diferentes comercios de Cocentaina, de fabricantes de utensilios de cocina o de asociaciones, como fue el caso del expositor de la asamblea "La Font Roja també es nostra. Hotel fora del parc". Este colectivo presentaba a los visitantes la nueva campaña, con la difusión de nuevos folletos informativos, camisetas y de unas postales para ser remitidas a la Conselleria de Medio Ambiente, con el fin de seguir manifestando su oposición a la construcción de un hotel en el parque natural de la Font Roja. También se encontraba un stand del campus de la Politécnica en Alcoy con la finalidad de dar a conocer la actividad que se desarrolla en este centro educativo, pero sobre todo, informar acerca de la próxima edición de la Semana de la Ciencia que tendrá lugar del 9 al 21 de noviembre.
En las calles más próximas al Palau Comtal se encontraba el mercado medieval. En esta zona, los visitantes podían adquirir productos realizados artesanalmente, como escudos tallados en las piedras o bolsos y pulseras realizadas con cuero, además de diversas fragancias a través de pétalos de rosas o barritas de inciensos. Tampoco faltaban los tradicionales tenderetes de venta de bastones o alfombras y cestas hechas de esparto.
También se reservó espacio para la alimentación. Son muchos los expositores que ofrecen desde alimentos salados, como el bacalao, el bonito seco o los embutidos, a los dulces en los que el chocolate, en diversos formatos, es el producto estrella, aunque también tuvieron mucha aceptación los dátiles, la miel artesanal o el conocido "arrop i tallaetes".
El zoco árabe, la feria de animales o el área de atracciones infantiles fueron otros de los focos que estuvieron abarrotados por el incesante paso de los miles de visitantes. Asimismo, otro punto de afluencia fue el área ocupada por diversos ayuntamientos, entre ellos el de Alcoy, que mostraban información turística de sus municipios.
Por otra parte, tanto las diversas actividades que se desarrollaron a lo largo de la jornada y las exposiciones en el Palau Comtal y en el Centro de Estudios Contestanos también acogieron a un gran número de espectadores.
A última hora de la tarde, el edil de la Fira se mostró muy contento por la respuesta del público y por cómo se estaba desarrollando este evento. Además destacó la ausencia de incidentes relevantes.
Estaba previsto que, a medianoche, la orquesta Titànic pusiera el ritmo musical a la velada.