M. VICEDO
La Cámara de Comercio de Alicante ha puesto en marcha la primera fase del que será el mayor vivero industrial de España con la construcción de 22 naves nido en el polígono del Alfaz III en Ibi. Ayer se oficializó el inicio de estas obras con la colocación de la primera piedra. Desde la institución cameral tienen previsto que el plazo de ejecución sea de cuatro meses, por lo que a principios del próximo año ya estarán listos dichos locales. Asimismo, el presupuesto para esta primera fase ronda los 2,5 millones de euros.
El Ayuntamiento de Ibi ha cedido una parcela de 17.478 metros cuadrados, ubicados entre las calles Sevilla, Madrid y Castellón de la Plana del polígono de Alfaz III por un periodo de 30 años. Ahora, en este lugar la Cámara está construyendo 22 naves de 250 metros cuadrados. Para ello cuentan con la financiación por parte de la Diputación de Alicante, de la Fundación Cameral para el desarrollo Empresarial (INCYDE), que aporta un millón de euros, y del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que dentro del Programa de Reindustralización subvenciona con 462.500 euros, para hacer frente al coste de esta primera fase que esta cuantificado en aproximadamente 2,5 millones de euros.
Una vez finalice, se acometerá la segunda fase que incluye la construcción de 16 naves -con lo que se completarán las 38 previstas en el proyecto- más un edificio de 1.000 metros cuadrados, que será de titularidad municipal, para uso empresarial y destinado a albergar las distintas sedes de las entidades y asociaciones empresariales y de promoción económica de la Villa Juguetera. Asimismo, cuando esté todo terminado este recinto se convertirá en el mayor vivero industrial de España.
El presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Antonio Fernández; el vicepresidente y Conselleria de Industria, Comercio e Innovación, Vicente Rambla; la alcaldesa de Ibi, Mayte Parra, la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares; el vicepresidente de la Diputación, Carlos Mazón y el director general del INCYDE, Ángel Colomina, fueron los encargados de colocar la primera piedra de estas naves para que se instalen emprendedores y pequeños industriales a un precio asequible.