M. CANDELA
Rafael Terol Aznar, ex alcalde de Alcoy, abogado, empresario y dirigente patronal textil y, sobre todo, una de las figuras más relevantes del siglo XX en la ciudad, falleció a las cuatro de la madrugada de ayer a los 93 años, tras haber estado en activo hasta el pasado fin de semana. Su característica figura, con sombrero y bastón en los últimos tiempos, ha sido perceptible por las calles de Alcoy hasta las mismas vísperas de su fallecimiento.
La ingente actividad desarollada por Rafael Terol a lo largo de su vida, ya que sólo en los últimos años se desprendió de los múltiples cargos que desempeñó, registró un declive a partir del 6 de agosto, cuando sufrió una rotura de cadera. Su hijo Rafael Terol Gisbert explicó ayer a este diario que "fue operado y salió bien", lo que le permitió recuperar una cierta actividad e incluso salir a la calle y efectuar sus cotidianos largos paseos. El domingo pasado se sintió indispuesto y fue trasladado al Hospital Virgen de los Lirios, donde se le diagnosticaron varias dolencias graves que acabaron provocando su fallecimiento en la madrugada de ayer.
Nacido el 7 de febrero de 1916, Rafael Terol obtuvo el título de abogado en Valencia en 1935 y un año más tarde, el doctorado, en Madrid. Condenado a prisión por "desafecto" por el Tribunal Popular de Alicante, estuvo ingresado en el reformatorio y en el campo de trabajo de Albatera, siendo liberado el 27 de marzo de 1939. Tras cumplir el servicio militar en Ceuta y luego en juzgados togados de Guadalajara y Alicante, inició la que sería una incesante carrera profesional y pública, que incluyó, entre otras actividades, la creación de la empresa Manufacturas de Estambre en 1947, una emblemática industria textil, activa hasta su reciente desaparición.
Paralelamente, su dedicación se centró en el mundo patronal textil, destacando inmediatamente por su talante negociador y dialogante. Ha sido presidente de la Asociación de Empresarios Textiles de Alcoy, vicepresidente de ATEVAL y sobre todo, secretario de la Textil Alcoyana, vanagloriándose en más de una ocasión de haber desempeñado este cargo durante 70 años de manera ininterrumpida. Su condición de abogado, como se recordaba ayer desde la patronal regional textil y desde CC OO, le permitió participar en la negociación de innumerables convenios, tanto colectivos del sector como particulares de empresas.
La figura de Rafael Terol accedió al mundo político en la Transición, al ser el alcalde de Alcoy entre 1975 y 1978. Fue nombrado para el cargo -tras la dimisión de Jorge Silvestre, que accedió a la presidencia de la Diputación de Alicante- por las autoridades franquistas, después de una encendida polémica, toda vez que Terol, como relató más de una vez, se negó a compaginar el cargo con la secretaría local del Movimiento, algo que era obligatorio en aquella época. Una de sus principales acciones como alcalde, y de la que se sentía particularmente orgulloso, fue la creación de la Unión de Municipios de la Montaña, primera organización de estas características y que integró a 36 poblaciones, algo que destacaba ayer su hijo.
En la última década, Terol había sido objeto de diversos homenajes, tanto por la concesión de la Medalla de Oro del Trabajo, que le impuso el entonces ministro Eduardo Zaplana, como por la de San Raimundo de Peñafort, por parte del Consejo General de la Abogacía; ésta, se la entregó el ministro de Justicia Juan Alberto Belloch. También fue homenajeado en 2006, junto con los demás alcaldes de Alcoy.