REPORTAJE. PROYECTO POLÉMICO EN ALCOY
M. VILAPLANA
El TSJ de la Comunidad Valenciana ha aceptado parte de las alegaciones presentadas por La Carrasca contra el plan parcial de la urbanización de Serelles, ubicada dentro del ámbito de la Sierra de Mariola. Los recursos del colectivo ecologista se centraban, fundamentalmente, en la defensa de las vías pecuarias afectadas -Coll de Sabata y Teular del Llonganisser- y en la conservación de los barrancos que atraviesan el área residencial.
La Carrasca justificaba sus alegaciones en la declaración de impacto ambiental, que exigía que la urbanización respetara las vías pecuarias por su condición de corredores ecológicos. Pese a ello, el plan aprobado por el Ayuntamiento convertía estas vías en simples viales para el tránsito rodado. En este sentido, el TSJ considera que la circulación de vehículos de motor es "absolutamente incompatible con la vía pecuaria salvo cuando de forma excepcional y puntual lo pueda autorizar la comunidad autónoma, o se trate de vehículos agrícolas".
Otro requisito de la declaración de impacto que el Ayuntamiento ha incumlido según el TSJ es el mantenimiento íntegro de los barrancos como corredores ecológicos y la conservación de su vegetación natural. Para la sala "es impensable que un barranco interrumpido por calles y rellenado debajo de las mismas pueda cumplir con su función de corredor ecológico".
La Carrasca también impugnaba la consideración de los barrancos como zonas verdes, tal y como proponía el urbanizador -Luxender- y aprobó el gobierno municipal. Para el TSJ, "nunca un barranco podría servir para el cómputo de zonas verdes". El Tribunal, en cambio, no acepta los planteamientos de los ecologistas en lo que respecta a las alturas máximas de los edificios y a la ubicación de las dotaciones.
La Carrasca, a través de un comunicado, aprecia muchos paralelismos entre el caso de Serelles y el del parking de la Rosaleda. "Las dos -indican- son actuaciones muy discutidas socialmente que han acabado concretándose en unos proyectos a medida de los intereses de empresas promotoras, que han contado con la aprobación y el apoyo total del gobierno del PP, hasta el punto de permitir la vulneración flagrante de la legalidad". Para los ecologistas, estas actuaciones se han podido llevar a cabo gracias también "a la connivencia de técnicos y asesores legales municipales, y todo ello adobado con un menosprecio absoluto por el trabajo de las entidades sociales en defensa del medio ambiente y de la calidad de vida de la ciudad".
La Carrasca resalta que el cumplimiento de la sentencia de Serelles "exigirá una modificación profunda de la urbanización".
Este es el segundo revés que registra la urbanización de Serelles en pocos días. Como se sabe, un juzgado de Alicante ha vetado a Luxender la venta de 19 parcelas, operación con la que la mercantil, en suspensión de pagos, pretendía obtener recursos para acabar las obras de urbanización.