M. CANDELA
La empresa TUASA, concesionaria del transporte urbano de Alcoy, formalizó ayer la renovación de dos autobuses de la flota, en un intento de frenar la fuerte caída de viajeros que se está produciendo durante el año en curso. Simultáneamente, dos vehículos fueron retirados del servicio.
Las nuevas unidades fueron presentadas ayer en la plaza de España, en presencia de responsables de la empresa, del gobierno local y la oposición, y de entidades ciudadanas. El alcalde Jorge Sedano destacó que se trata de vehículos adaptados y que "el transporte público es complicado en Alcoy, difícil y muy caro". Criticó que "se ha machacado mucho a la empresa, que hace un gran esfuerzo", mientras también subrayó "las mejoras" que ha experimentado el tráfico desde que gobierna el PP.
Mientras Raúl Cantero, de TUASA, hizo hincapié en que se trata de vehículos "con la tecnología más moderna y motores ecológicos", el concejal delegado, Nacho Palmer, manifestó que ahora la media de edad de la flota es de 4,6 años. Aparte, anunció que en octubre el autobús urbano volverá a tener parada en el barrio de la Font Dolça -después de más de tres años- y que se introducirá la tarjeta chip.
En cuanto al descenso de viajeros, Palmer indicó que las obras de reparación de los adoquines "se notan mucho", lo que contribuyó a una reducción de usuarios del 20% en agosto, que se sumó a la que se viene produciendo desde principios de año y que, afirma, es general en España.
Con las nuevas unidades ya operativas y las medidas que se aplicarán el mes próximo, se confía en que pueda revertirse la pérdida de viajeros que se registra este año.