REDACCIÓN
El incendio declarado el pasado 20 de agosto en la Sierra de Mariola, entre los términos de Alcoy y Cocentaina, quedó extinguido oficialmente a las siete de la mañana de ayer, según fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos y del Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat (CCE).
El fuego, como se informó, ha arrasado una superficie de 63 hectáreas, de ellas 33 de cultivos y el resto de masa forestal. Alrededor de 30 están situadas dentro del parque natural de Mariola. Además obligó a desalojar de forma preventiva varios chalés de las urbanizaciones de Solicamp y Gormaig, además de un centro de discapacitados.
Una brigada de bomberos, formada por cinco efectivos, ha realizado labores de control y enfriado de la zona del incendio desde el pasado 21 de agosto, cuando se declaró controlado el incendio, con la finalidad de evitar la reaparición de brotes de fuego.
Pese a que todavía no se han confirmado las causas, las sospechas han apuntado desde el primer momento a que pudo ser provocado. La zona afectada ya se incendió en 1994, con lo que su regeneración será muy complicada y resultará necesaria una reforestación.
Otro incendio, por otro lado, arrasó entre la noche del martes y la mañana de ayer 30 hectáreas de monte bajo en el munipio valenciano de Vilallonga, a poca distancia del término municipal de L'Orxa.
La zona afectada ha sido el barranco El Bouet, en la partida Tancaes Altes de Villalonga, según informó el conseller Serafín Castellano a Efe.
El fuego, se inició sobre las 23.20 horas del martes, y obligó al desalojo preventivo de cerca de 20 personas que se alojaban en diversas casas rurales y chalés diseminados en la zona, situada al sur de la población
En las tareas de extinción trabajaron ocho aviones air tractor, cinco helicópteros, siete brigadas de emergencia de la Generalitat, siete autobombas y tres vehículos pesados, además de bomberos y agentes de diferentes Cuerpos de Seguridad.
Las llamas comenzaron, al parecer, por la caída de un rayo que prendió unos rastrojos y se extendió rápido con un golpe de viento, declaró uno de los propietarios de las viviendas desalojadas, que fue testigo. La Generalitat ha corroborado esta versión y ha añadido que el fuego prendió en dos puntos diferentes.
El aviso del incendio se recibió a través de una llamada al teléfono 112, momento en el que se activó el dispositivo de seguridad, según el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE).
Una de las personas desalojadas manifestó que en la zona afectada por las llamas hay "gran cantidad" de chalés y que algunos de sus dueños los abandonaron cuando vieron el fuego.