A. TERUEL
La inspección de Trabajo en el polideportivo municipal de Ibi detectó 33 fallos para la seguridad del personal y los usuarios. El documento, al que ha tenido acceso este periódico, revela cómo un informe técnico realizado en el mes de abril ya hizo constar la existencia de todas las deficiencias, y que, en el momento de realizarse la visita del inspector, el 10 de julio, sólo se habían corregido algunos aspectos de forma "parcial y limitada". Sin embargo, no se acreditaba la previsión de hacer "una actuación integral y programada" para rehabilitar las instalaciones.
Por ello, el inspector ordenó subsanar todos los fallos "con carácter inmediato" y, en caso de que no pudiera ser así, prohibirse "el acceso a las instalaciones del polideportivo", tanto a trabajadores como a operarios subcontratados y usuarios. Entre las deficiencias más significativas se destacan "las condiciones de la instalación eléctrica y de la instalación contra incendios, la inexistencia de un Plan de Emergencia, el almacenamiento inadecuado de materias inflamables y las condiciones de seguridad de los suelos, paredes y techos más peligrosos". Además, se insiste en exigir una "planificación de la actividad preventiva", en forma de "Plan Integral para la adaptación de las instalaciones del polideportivo municipal a las condiciones de seguridad reglamentarias".
La supervisión de las dependencias por parte de la autoridad laboral había sido solicitada por el propio personal del centro, que ya en el mes de marzo había presentado en el registro del Ayuntamiento un informe en el que advertía de la falta de mantenimiento. Ese documento, encargado por los operarios, fue elaborado por una consultora externa. El acta de la inspección alude a él, y señala que "dichas deficiencias apreciables a simple vista quedan corroboradas", haciendo especial hincapié en la situación en la que se encuentra el sistema de electricidad y el peligro que supone.
Hace pocos días, tras conocerse el cierre del polideportivo, el primer teniente de alcalde, Miguel Ángel Agüera, negaba que fuera a consecuencia de la inspección de Trabajo, y argumentaba que se debía a las obras previstas en el "Plan E" del Gobierno. Entre los proyectos presentados por el Ayuntamiento figuraban la reparación de las cubiertas de los pabellones, así como otras intervenciones en el interior.
Sin embargo, para el edil socialista Alberto Hernández, es "falso" que ésa sea la razón de la clausura temporal, ya que, si se están haciendo obras en los pabellones, resulta lógico que no se pueda acceder a ellos, "pero no al resto de las instalaciones". Por ello, considera que el PP debería "dar explicaciones" sobre el tema. Al mismo tiempo, el PSOE pedirá al equipo de gobierno toda la documentación existente sobre el tema, de manera que se verifique si el polideportivo ha sido cerrado por orden de la inspección o si, como decía Agüera, es a consecuencia de trabajos ya previstos.
El portavoz del PSOE, Antonio Martos, añadió por su parte que el PP "se escuda en las obras" para "tapar" un cierre forzoso. Según dijo, la exigencia formal de explicaciones al gobierno municipal acerca de lo ocurrido se concretaría en una reunión de grupo, prevista para anoche. Por otra parte, respecto al plazo por el que pueda estar cerrado el polideportivo, los socialistas señalaron que también se interesarán por saber cuándo podrían volver a abrirse las instalaciones, aunque "no parece que vaya a ser cosa de poco tiempo". Según el acta de la inspección, estaba prevista una nueva comprobación de los técnicos para el pasado día 17.